Traducido por el equipo de Sott.net

Los alemanes deberían dejar de quejarse y estar preparados con jerséis y velas este invierno en caso de apagones en medio de la crisis energética, según el político Wolfgang Schäuble.
Wolfgang Schäuble

Wolfgang Schäuble
En una entrevista concedida el martes a Bild-TV, el ex ministro de Finanzas y presidente del Gobierno alemán dijo que los alemanes deberían "simplemente ponerse un jersey, o tal vez un segundo jersey" en caso de un invierno gélido.

"No hay que quejarse, hay que reconocer que muchas cosas no se pueden dar por sentadas", dijo al canal de noticias.


Comentario: Es probable que la razón por la que los ciudadanos europeos aún no se han rebelado contra su liderazgo incompetente y patológico se deba a que el sesgo de normalidad significa que la gente da por sentado lo que tiene, y no cree realmente que se verá obligada a sufrir este invierno, a pesar de todas las amenazas y advertencias de los patócratas de Occidente.


Los dirigentes europeos han expresado su preocupación por la posibilidad de que se produzcan cortes de electricidad este invierno debido a la escasez de suministros energéticos. "Por eso hay que tener siempre en casa algunas velas, cerillas y una linterna", dijo Schäuble a Bild-TV.


Comentario: ¿Y qué hará la gente durante estos apagones? ¿Sentarse en casa tiritando mientras grita "¡toma esa Rusia!"? ¿Y sus trabajos? ¿Los vulnerables, los ancianos y los más jóvenes a los que cuidan, cuyas vidas dependen ahora de un suministro eléctrico fiable?


El hombre de 80 años también advirtió a los alemanes de que no dieran por sentado que el gobierno podía resolver problemas financieros como el aumento de la inflación y los costes de la energía.

"Si sugerimos a la gente que todo es ilimitado, estamos sobreexplotando. Entonces la gente tiene la impresión de que el Estado puede hacerlo todo, y eso no es sostenible", dijo Schäuble a Bild-TV.


Comentario: El Estado parece hacer todo lo que quiere -véase los confinamientos y cierres de dos años que la gente se vio obligada a cumplir- y se desentiende de todo lo demás.


Rusia sigue reteniendo el suministro de gas natural a Europa después de que Occidente impusiera sanciones a Moscú por invadir Ucrania. Como resultado de la escasez, los precios de la energía se han disparado, dejando a algunas personas con dificultades para comprar alimentos y otros artículos básicos.

Comerciantes minoristas, bancos y otras empresas europeas ya han puesto en marcha medidas de ahorro de energía, como apagar los anuncios luminosos durante 18 horas, mantener las puertas cerradas y apagar las fuentes, en previsión de una posible escasez.

Mientras tanto, algunos gobiernos han introducido normas destinadas a reducir al mínimo el consumo de energía. Por ejemplo, Alemania prohibió las piscinas climatizadas y España restringió la calefacción a una temperatura máxima de 19 grados centígrados en los edificios públicos.