Traducido por el equipo de Sott.net

Israel debe deshacerse de todas sus armas nucleares y poner sus instalaciones nucleares bajo la supervisión del Agencia Internacional de la Energía Atómica, declaró la Primera Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en una votación inicial de 152 a 5.

UNGA israel

Israel nunca admitió poseer armas nucleares, pero sin embargo, la resolución de la AG de la ONU iba dirigida a Israel, no a Irán.
Las cinco naciones que se opusieron a la resolución del viernes sobre el "riesgo de proliferación nuclear en Oriente Medio" fueron: Canadá, Israel, Micronesia, Palau y Estados Unidos. Otros 24 países se abstuvieron, entre ellos miembros de la Unión Europea.

La resolución anual presentada por Egipto ante la AG de la ONU en Nueva York fue patrocinada por la Autoridad Palestina y 19 países, entre ellos Bahrein, Jordania, Marruecos y los Emiratos Árabes Unidos.

Dirigida a Israel pero no a Irán

La resolución se dirige principalmente a Israel, que se cree que es uno de los nueve países que poseen armas nucleares. Israel nunca ha admitido tener dichas armas.

La resolución señala que Israel es el único país de Oriente Medio y uno de los pocos de los 193 Estados miembros de la ONU que no ha firmado el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP).
UNGA vote israel nuclear weapons
© UN WEB TV/SCREENSHOT
Desglose de la votación de la AG de la ONU sobre el riesgo de proliferación nuclear en Oriente Medio, 28 de octubre de 2022
Se cree que Irán, signatario del tratado, está en vías de desarrollar armas nucleares. A pesar de ello, la resolución no mencionó a Irán.

La resolución reafirmaba "la importancia de que Israel se adhiera al TNP y someta todas sus instalaciones nucleares a la completa salvaguarda de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, para lograr el objetivo de la adhesión universal al Tratado en Oriente Medio".

Además, pidió a Israel "que se adhiera al Tratado sin más demora, que no desarrolle, produzca, ensaye o adquiera de otro modo armas nucleares, que renuncie a la posesión de armas nucleares y que someta todas sus instalaciones nucleares no protegidas a la salvaguarda total de la Agencia, como una importante medida de fomento de la confianza entre todos los Estados de la región y como un paso hacia la mejora de la paz y la seguridad".

Se trata de una de las resoluciones que la Primera Comisión está aprobando, antes de la votación final en el pleno de la AG de la ONU más adelante [sic].

¿Una zona libre de armas nucleares en Oriente Medio?

El viernes, la Primera Comisión también aprobó con 170 votos (incluido Irán) un llamamiento a favor de una zona desnuclearizada en Oriente Medio. Israel fue el único país que se opuso al texto. Cuatro países se abstuvieron: Estados Unidos, Camerún, Comoras y Tanzania.

En un debate sobre el asunto a principios de este mes, el embajador adjunto de Israel ante la ONU, Michal Maayan, dijo que el TNP sólo es tan relevante como el nivel de cumplimiento y no es un remedio para los "desafíos de seguridad únicos" de Oriente Medio.

"Cuatro de los cinco casos de violaciones graves del TNP tuvieron lugar en Oriente Medio desde su entrada en vigor", explicó.

"Desde hace décadas, Irán ha avanzado rápidamente en sus programas nucleares ilícitos y actualmente posee grandes cantidades de material nuclear altamente enriquecido", denunció Maayan.

"La existencia de actividades nucleares no declaradas en Siria sigue siendo relevante y preocupante, así como las cuestiones abiertas relacionadas con la naturaleza y el estado operativo de los emplazamientos y materiales específicos dentro de Siria", dijo.

Por último, Maayan explicó que es imposible hablar de una arquitectura de seguridad regional en torno a la cuestión nuclear en una situación en la que los países de Oriente Medio no reconocen el derecho de Israel a existir.

"Algunos actores de la región afirman que se puede iniciar una arquitectura de seguridad global en Oriente Medio, con un compromiso directo con Israel, sin reconocer el derecho de Israel a existir dentro de unas fronteras seguras, sin reducir la tensión regional y sin crear la confianza necesaria entre los estados regionales... Esta posición es insostenible", declaró Maayan.