Traducido por el equipo de sott.net

En Francia está prohibido en las escuelas y en Irán es obligatorio. La policía de la moda francesa se inmiscuye en la libertad de las mujeres mientras critica a sus homólogos de Irán.
hijab masks
La pieza de tela que utilizan las mujeres para cubrirse el pelo se ha convertido en un punto de discordia. Las mujeres judías ortodoxas y las amish americanas llevan la cabeza cubierta, pero cuando una mujer musulmana lleva un pañuelo en la cabeza (hijab) se convierte en un problema.

"Denostamos constantemente a esta policía de la moral en Irán y Afganistán, pero en países como Francia, si llevas el velo completo, la policía te dice que no lo lleves y te castiga. ¿Cuál es la diferencia?", dijo Semiha Topal, profesora adjunta de estudios religiosos en William and Mary.

Según ella, "que el Estado les diga lo que tienen que llevar o lo que no, es una forma de controlar el cuerpo de las mujeres. Ese es el principal problema. No es la religión ni el Islam ni ninguna otra".

La cuestión no es religiosa, sino una cuestión de política y libertad. Las mujeres quieren ser libres para tomar sus propias decisiones.

En 2004, Francia aprobó una ley que prohíbe el velo en escuelas públicas, edificios gubernamentales y universidades. También se prohíbe a las funcionarias públicas, como profesoras, bomberas o policías, llevar un pañuelo en la cabeza mientras trabajan.

Francia alberga la mayor población musulmana de Europa, con 5 millones de residentes. En Francia está prohibido llevar el niqab, que oculta el rostro y el cabello, y el burka, que cubre el cabello, el rostro y los ojos, por motivos de seguridad.

Según una investigación, la prohibición del pañuelo de 2004 "reduce el nivel de estudios secundarios de las niñas musulmanas y afecta a su trayectoria en el mercado laboral y a la composición familiar a largo plazo". Un comité de la ONU dictaminó que Francia había violado un tratado internacional de derechos al prohibir que una mujer musulmana con pañuelo en la cabeza fuera a la escuela.

La fobia francesa a los pañuelos en la cabeza ha afectado a víctimas de cáncer que puedan llevar la cabeza cubierta por la pérdida de cabello por quimioterapia. Algunas han sido retadas verbalmente y humilladas en público.

El exceso de celo en la vigilancia de quienes llevan pañuelo en Francia es indicativo de la polarización entre los musulmanes y las sociedades europeas occidentales.

Desde 2010, niqab y burka no pueden llevarse en ningún espacio público en Francia, bajo riesgo de 150 euros de multa; el pañuelo, sin embargo, es legal en espacios públicos como tiendas, cafés y la calle.

En cambio, EEUU, Reino Unido, Canadá y Nueva Zelanda permiten el uso del pañuelo en las aulas.

En noviembre de 2019, en las manifestaciones de París se vieron pancartas con mensajes como "francesa y musulmana, orgullosa de nuestras dos identidades", y "no toques mi pañuelo, respeta mi elección, no a la islamofobia", como parte de una manifestación contra la islamofobia.

Francia también prohíbe el burkini, que es un traje de baño totalmente cubierto, en playas o piscinas públicas. El máximo tribunal administrativo de Francia votó en junio a favor de mantener la prohibición en todo el país.

En enero, el Senado francés votó por 160 a 143 para prohibir el uso del hiyab en las competiciones deportivas, aunque la FIFA lo permite.

Los políticos franceses de izquierda y derecha se han manifestado en contra de las prendas vinculadas a los musulmanes, que consideran que desafían la "laicidad", que es la versión francesa del laicismo.

Con la celebración de los Juegos Olímpicos de París dentro de dos años, algunos populistas xenófobos han visto una buena oportunidad para aplicar el fanatismo antimusulmán al deporte. Los europeos occidentales predican la libertad de todas las mujeres, excepto las musulmanas.

El debate saltó a la palestra cuando Vogue Francia alabó inicialmente a la actriz estadounidense Julia Fox por lucir con estilo un pañuelo negro en la cabeza durante una visita a la Semana de la Moda de París.

"¡Sí al pañuelo!", rezaba un emocionante pie de foto de Vogue, antes de ser editado. Los usuarios de Instagram señalaron que Vogue estaba alabando hipócritamente a una estadounidense blanca por cubrirse la cabeza en Francia, donde las mujeres musulmanas son activamente oprimidas por hacerlo.

Turquía

En 2010, el presidente francés, Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, se mantuvieron firmes en su oposición a la candidatura de Turquía a la UE. Los dirigentes coincidieron en que Turquía, con una población mayoritariamente musulmana de 71 millones de habitantes, no tiene cabida en Europa.

"Las reglas del juego han cambiado" desde que Turquía solicitó por primera vez ser miembro del bloque hace seis décadas, dijo Merkel a través de un intérprete tras las conversaciones con el Primer Ministro turco Recep Tayyip Erdogan.

En Turquía, la prohibición de que las mujeres lleven pañuelo en la universidad se levantó en 2008 y se suprimió por completo en 2017, lo que, según el gobierno, pretende mejorar la democracia.

La prohibición se remonta a 1925, cuando Mustafá Kemal Ataturk aprobó unas reformas para avanzar hacia la occidentalización y el laicismo que prohibían a las mujeres llevar el hiyab en los edificios gubernamentales, las universidades, los actos estatales y los eventos. También concedió el voto a las mujeres en 1934, once años antes que en Francia.

Irán

Mahsa Amini, de 22 años, murió el 16 de septiembre, tras ser detenida por la llamada "policía de la moral" del país por violar supuestamente el requisito de llevar un hiyab que cubra totalmente el cabello femenino. Miles de mujeres salieron a la calle en ciudades de todo Irán, quitándose el hiyab y cortándose el pelo en solidaridad.

La actual ley del hiyab forzado de la República Islámica demuestra cómo el Estado puede regular la vestimenta de las mujeres dictando algo tan personal como la ropa.

En 1936, tras una visita a Turquía, el dirigente iraní Shah Reza Pahlavi prohibió el uso del hiyab. La policía tenía instrucciones de arrancar los velos a las mujeres. La prohibición se levantó en 1941 debido a la resistencia del estamento clerical.

En la década de 1970, el hiyab pasó a simbolizar una postura antioccidental y un desafío al último Sha de Irán, que fue derrocado en 1979. La República Islámica que surgió tras la revolución hizo obligatorio el hiyab en 1981 e Irán sigue dictando la moda femenina.

Qatar

La Copa del Mundo comenzará pronto en Qatar, el primer país musulmán que acoge el evento mundial. Recientemente, Mohammed bin Abdulrahman bin Jassim Al Thani, ministro de Asuntos Exteriores de Qatar, denunció el "doble rasero" de Alemania a la hora de criticar la organización qatarí del Mundial.

Su entrevista con el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ) se produjo después de que la ministra alemana del Interior, Nancy Faeser, pidiera que los torneos de la Copa del Mundo se adjudicaran con arreglo a determinadas normas, lo que suponía una pulla directa a Qatar.

Al Thani afirmó que en el fútbol se aplican normas alemanas diferentes a las de la política energética: "Por un lado, la población alemana está mal informada por los políticos del gobierno. Por otro lado, el gobierno no tiene ningún problema con Qatar cuando se trata de asociaciones e inversiones energéticas, o del rescate de ciudadanos alemanes de Afganistán".

En el fútbol alemán se han hecho llamamientos al "Boicot a Qatar 2022", con pancartas masivas en los partidos de la Bundesliga recientemente.

Al Thani acusó a los críticos de Qatar de fanatismo, y dijo: "Parece difícil para algunos aceptar que se permita a un pequeño país, un pequeño país árabe, organizar la Copa del Mundo."

"Los estereotipos racistas aparecen una y otra vez. Pero eso no ocurre en todas partes desde hace mucho tiempo. Hay menos de diez países de los que provienen esas críticas tan agudas. El resto del mundo está contento con nosotros".

En abril de 2022, la candidata derechista, Marine Le Pen, prometió imponer una prohibición total del uso del pañuelo musulmán en los lugares públicos si era elegida presidenta de Francia. Ella califica el hiyab de "ropa islamista", y su partido propuso el año pasado un proyecto de ley "antiislamista".

Le Pen encontró un público para su retórica política antiislámica y fue acusada en 2015 de incitar al odio religioso después de que equiparara a los musulmanes que rezan en las calles de Francia con la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EEUU, Occidente equiparó al islam con el terrorismo. La sociedad europea occidental tiene un verdadero problema para lidiar con los musulmanes, que ahora son una comunidad muy considerable en toda Europa, especialmente en Francia y Alemania.

La capacidad de un Estado para dictar la forma en que una mujer aparece en público consiste en comunicar a los ciudadanos la fuerza del Estado.

Steven Sahiounie es un periodista premiado en dos ocasiones.