Traducido por el equipo de sott.net

Miles de inmigrantes acampan en el lado sur de la frontera entre Estados Unidos y México a la espera de la derogación del Título 42 de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), que permitía la rápida expulsión de los inmigrantes ilegales por motivos de salud pública, según los medios de comunicación locales. Al parecer, los aspirantes a inmigrantes tienen previsto solicitar asilo en masa en cuanto expire la orden.

The border
© Christian Torres/Getty Images
La línea fronteriza
Los campamentos fronterizos en localidades como Juárez, Puerto Palomas y Tijuana están repletos de migrantes que esperan su oportunidad de pedir asilo en Estados Unidos tras la expiración de una política de la era Trump. Esta permitía a los funcionarios de inmigración rechazar a los migrantes en los puertos de entrada o expulsarlos a su país de origen para evitar la propagación de Covid-19. Unos 14.000 migrantes esperan sólo en Juárez, según inewsource, con varios albergues funcionando al doble de su capacidad.

El Título 42 fue anulado a principios de este mes por el juez Emmet Sullivan del Tribunal de Distrito de Estados Unidos, y el gobierno de Biden no impugnó la decisión, sino que se limitó a solicitar un periodo de gracia de cinco semanas para preparar la reanudación de los procedimientos de asilo.

Aunque la medida iba a ser derogada el 21 de diciembre, 15 estados gobernados por los republicanos presentaron la semana pasada una solicitud para mantenerla, argumentando que la eliminación de la orden "perjudicaría directamente" a los estados y al país en general. "Dondequiera que esos extranjeros acaben, impondrán cargas financieras a los estados que los acojan involuntariamente", decía la solicitud, según informó la CNBC.

A principios de este año, Texas declaró el estado de emergencia debido al número sin precedentes de extranjeros ilegales que atraviesan la frontera, y los gobernadores de algunos estados fronterizos han optado por enviar a los migrantes en autobús a las "ciudades santuario" gestionadas por los demócratas para obligar a sus dirigentes a enfrentarse a los resultados de sus políticas.

En mayo, el Departamento de Seguridad Nacional predijo que la derogación del Título 42 provocaría la entrada de hasta 18.000 inmigrantes al día a través de la frontera sur de Estados Unidos. El representante Andy Biggs predijo una cifra aún mayor en abril, diciendo a los periodistas que la frontera podría ver hasta 30.000 nuevas llegadas cada día.

En la actualidad, el Servicio de Aduanas y Protección de Fronteras registra una media de al menos 6.200 cruces de frontera diarios.