Traducido por el equipo de SOTT.net

Casi medio millón de personas del noreste de India se han visto afectadas por graves inundaciones tras las fuertes lluvias que azotaron la región, convirtiendo las carreteras en ríos y sumergiendo pueblos enteros.
A man carries belongings from his partially submerged house in the flood affected Dhamdhama village of Nalbari district, in India's Assam state on June 22, 2023.
© Biju Boro/AFPUn hombre transporta pertenencias desde su casa parcialmente sumergida en el pueblo de Dhamdhama del distrito de Nalbari, en el estado indio de Assam, afectado por las inundaciones, el 22 de junio de 2023.
Más de 495.000 personas repartidas por 22 distritos del estado de Assam se han visto afectadas por las inundaciones, según informó el jueves en un comunicado su autoridad de gestión de catástrofes.

Unas 14.000 personas fueron evacuadas a campos de socorro después de que las lluvias torrenciales arrasaran la región, provocando el desbordamiento del río Beki, que atraviesa Assam. Al menos una persona ha muerto, según las autoridades estatales.



Un vídeo difundido por la televisión local muestra a los aldeanos vadeando las aguas fangosas hasta el cuello con su ganado, y casas, tiendas y coches sumergidos en las inundaciones.

Assam, un estado de más de 31 millones de habitantes, sufre lluvias torrenciales e inundaciones durante la implacable estación monzónica de la India, que puede durar de abril a septiembre.

El año pasado, al menos 10 personas murieron tras las fuertes inundaciones y corrimientos de tierra que asolaron el estado.

Las inundaciones de este año se producen una semana después de que el ciclón tropical Biparjoy azotara la costa occidental de India, arrancando árboles y derribando postes eléctricos.

Al mismo tiempo, algunas zonas del norte de India sufren una implacable ola de calor, mientras las temperaturas siguen subiendo en dos de los estados más poblados del país, Uttar Pradesh y Bihar.

Decenas de personas han muerto en estos estados, donde las temperaturas alcanzaron los 47 grados centígrados durante el fin de semana.

Se espera que las altas temperaturas persistan hasta la próxima semana, lo que ha llevado a las autoridades sanitarias a emitir múltiples advertencias y a formular un plan para mitigar los riesgos derivados de los problemas de salud relacionados con el calor.