Traducido por el equipo de SOTT.netInundaciones repentinas han asolado varias provincias de la región del Mar Negro, causando la muerte de al menos una persona y provocando más de 1.000 corrimientos de tierra, y el Servicio Estatal de Meteorología de Turquía ha vuelto a decretar la "alerta naranja" para la región.
Tras la "alerta naranja" de la oficina, que significa posibilidad de daños y pérdidas en una situación meteorológica peligrosa el 9 de julio, las fuertes lluvias paralizaron la vida en las zonas central y occidental de la región del Mar Negro. Varias ciudades, sobre todo Zonguldak y Bartın, sufrieron inundaciones en viviendas y comercios, y calles y carreteras se convirtieron en zonas anegadas.
Las autoridades instaron a los ciudadanos a hacer caso de la alerta naranja que seguiría en vigor hasta el 10 de julio, aconsejándoles que se mantuvieran alejados de las zonas de alto riesgo, como los lechos de los arroyos.
En el barrio de Gökçedere, situado a 42 kilómetros del distrito de Çarşamba de Samsun, el arroyo Abdal se desbordó durante las fuertes lluvias. Türkan Yılmaz, una mujer discapacitada que salió a recoger leña, fue arrastrada por las aguas. Un gran número de equipos fueron enviados a la zona para buscar a la mujer. Las operaciones de búsqueda se llevaron a cabo con dificultad durante toda la noche, y encontraron el cuerpo sin vida de Yılmaz a unos seis kilómetros de donde desapareció.
De visita en Bartın, gravemente afectada por las inundaciones repentinas del 10 de julio, el ministro del Interior, Ali Yerlikaya, declaró que la Presidencia de Gestión de Desastres y Emergencias del país (AFAD) llevó a cabo operaciones de búsqueda y rescate en las zonas afectadas por la inundación.
Los equipos de la AFAD utilizaron helicópteros, y los buzos de rescate también apoyaron los esfuerzos, señaló Yerlikaya, añadiendo que muchos ciudadanos fueron evacuados de sus casas y lugares de trabajo afectados por las inundaciones.
Yerlikaya declaró que las precipitaciones habían alcanzado niveles significativamente altos y señaló que la cantidad de lluvia caída en las últimas 24 horas sólo en la provincia de Bartın fue de 200 kilogramos por metro cuadrado.
Yerlikaya también anunció que AFAD asignaría un presupuesto de 30 millones de liras turcas (1,2 millones de dólares) a Bartın.
En Düzce, donde se registraron 223 kilogramos de precipitaciones por metro cuadrado, un paso subterráneo se llenó de agua al desbordarse el río Melen.
Un conductor, junto con su cónyuge y un familiar, quedaron atrapados en el interior de su vehículo. La familia varada fue rescatada y llevada a un lugar más seguro por los equipos de rescate.
Las crecidas repentinas también obligaron a cerrar carreteras en muchos lugares clave del oeste de la región del Mar Negro. Debido a un corrimiento de tierras en el túnel de Bolu, uno de los puntos clave del transporte interurbano por carretera, se ha cerrado al tráfico la dirección Ankara-Estambul.
El ministro de Transportes e Infraestructuras, Abdulkadir Uraloğlu, visitó el Centro de Control del Túnel de la Montaña de Bolu para recabar información sobre el estado de la carretera del gobernador de Bolu, Erkan Kılıç, y otros funcionarios.
Uraloğlu anunció que se han reabierto 14 carreteras cerradas debido a la inundación, mientras que aún se está trabajando en siete rutas.
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