Traducido por el equipo de SOTT.net

Seis personas murieron y otras tres desaparecieron después de que las "lluvias más intensas de la historia" provocaran inundaciones y corrimientos de tierra en el suroeste de Japón.
Flood debris in Kurume, Fukuoka prefecture, Kyushu island.
© Kazuhiro NogiEscombros de la inundación en Kurume, prefectura de Fukuoka, isla de Kyushu.
La Agencia Meteorológica de Japón advirtió a los habitantes de Kyushu -una de las cuatro islas principales del país- que se mantuvieran alerta ante la posibilidad de que se produjeran más corrimientos de tierra, un peligro habitual en las zonas montañosas tras las lluvias torrenciales.

Sin embargo, la agencia rebajó el martes una alerta especial anterior por fuertes lluvias que afectaba a más de 1,7 millones de personas en el norte de la isla.

En los últimos años, Japón se ha visto afectado por lluvias inusualmente intensas y potentes tifones, lo que hace temer por su vulnerabilidad a la crisis climática.

Satoshi Sugimoto, funcionario de la agencia meteorológica, declaró: "Se trata de las lluvias más intensas jamás registradas" en la región. "La situación es tal que hay vidas en peligro y hay que garantizar su seguridad".



El secretario jefe del gabinete, Hirokazu Matsuno, declaró que se cree que hasta seis personas han muerto como consecuencia de las fuertes lluvias que provocaron el desbordamiento de los ríos e interrumpieron los servicios del tren bala, además de cortar las carreteras y el suministro de agua.

La oficina del primer ministro declaró que se había creado un grupo de trabajo para coordinar la respuesta.

"Hemos recibido informes de que varios ríos se han desbordado (...) y de que se han producido corrimientos de tierra en varias partes del país", declaró Matsuno a la prensa.

"El gobierno está haciendo todo lo posible para hacerse una idea completa de los daños y tomar medidas anteponiendo la vida de las personas".

Se confirmó la muerte de una mujer de 77 años después de que ella y su marido fueran encontrados atrapados en el interior de su casa, que había sido engullida por el barro, en la prefectura de Fukuoka, dijeron las autoridades locales, añadiendo que el marido había sobrevivido.

Otros tres residentes de Fukuoka murieron, entre ellos uno cuyo coche había sido arrastrado por la crecida de un río.

Según la agencia meteorológica, en la ciudad de Kurume se registraron precipitaciones de 402,5 mm en las 24 horas anteriores a las 16.00 horas del lunes, la cifra más alta jamás registrada.

Un corrimiento de tierras en la ciudad afectó a siete casas y sepultó a 21 personas. Seis pudieron escapar, mientras que los trabajadores sacaron a nueve con vida y estaban trabajando para sacar a otras cinco. Más tarde se confirmó la muerte de un hombre de unos 70 años.

El cadáver de otro hombre fue encontrado junto a campos de arroz cerca de un río desbordado, según el diario Yomiuri Shimbun y la cadena pública NHK.

"La lluvia y las ráfagas de viento eran muy, muy fuertes, y había relámpagos", dijo Takashi Onizuka, un residente de 62 años de un pueblo cercano a Kurume. "Fue horrible".

Mientras Tokio sufría un calor abrasador el martes, otras partes del país se llevaban la peor parte de la temporada anual de lluvias.