Al menos siete personas han muerto en el norte de Filipinas como consecuencia de los fuertes vientos y las inundaciones provocadas por el paso del tifón 'Doksuri', que ha dejado ya este jueves el archipiélago de Luzón rumbo a China donde está previsto que llegó este viernes.
A BUREAU of Fire Protection (BFP)
© Bacolod City Fire Station
Un miembro de la Oficina de Protección contra Incendios (BFP) rescata a un niño de una inundación en Purok Hanapbuhay, Barangay Pahanocoy, Bacolod City, el martes 25 de julio.
Los estragos del tifón han provocado el desplazamiento de más de 26.000 personas, cortes en el suministro eléctrico en amplias zonas del país, así como la suspensión del tráfico marítimo y la cancelación de decenas de vuelos.

'Doksuri' --'Egay' para los filipinos-- ha sido avistado por última vez a 255 kilómetros al oeste de Itbayat en la provincia de Batanes, con vientos máximos de hasta 150 kilómetros por hora cerca y ráfagas de hasta 185 kilómetros por hora.



En total, 330.000 personas de una treintena de provincias se ha visto afectadas en algún momento por la tormenta, clasificada temporalmente como supertifón, llegando incluso a superar en alguna zonas rachas de hasta 240 kilómetros por hora.

'Doksuri' tocó tierra por primera vez el miércoles por la mañana en varias islas del extremo norte de Filipinas, así como en el sur de Taiwán. Este jueves, ya se encuentra fuera del área de responsabilidad de Manila, si bien las lluvias y los vientos se siguen sintiendo en algunas áreas, detalla el portal de noticias Rappler.

Está previsto que este viernes alcance el este y sur de China, que ya ha decretado la alerta roja. Se trata del quinto tifón del año. Los servicios meteorológicos esperan que las tormentas azoten principalmente la provincia de Fujian y la vecina Cantón.