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A diferencia de Bruselas, Moscú puede esperar su momento en medio de la incipiente guerra comercial, ha dicho el ex presidente ruso.
Medvedev
© Ekaterina Shtukina/SputnikEl vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Dmitri Medvédev
La imposición por parte de EE.UU. de aranceles "recíprocos" a las exportaciones de la UE ha condenado la economía del bloque, ha afirmado el expresidente ruso Dmitri Medvédev.

Esta semana, el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció aranceles generalizados en un intento de mejorar la balanza comercial estadounidense, acusando a los socios económicos del país de explotar el acceso a su mercado de consumo mediante políticas proteccionistas y la manipulación de divisas.

Medvédev, ahora vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, señaló el jueves que, aunque la medida perturba gravemente el comercio mundial, Rusia no se verá afectada en gran medida, ya que su comercio con EE.UU. es prácticamente inexistente.

"No hay necesidad de reacciones viscerales", publicó en redes sociales. "Deberíamos sentarnos en la orilla y esperar a que pase flotando el cadáver del enemigo. En este caso, el cadáver en descomposición de la economía de la UE".

La expresión, que aconseja una paciente inacción, ha sido atribuida por autores occidentales, entre ellos Umberto Eco, a diversas fuentes orientales y podría ser una interpretación errónea de un comentario del filósofo chino Confucio, que no menciona cadáveres.

El ministro saliente de Economía alemán, Robert Habeck, ha comparado el posible impacto con la escalada del conflicto de Ucrania en 2022. También entonces "estaba ocurriendo algo nuevo, y en Europa no estábamos preparados para afrontar el desafío", dijo durante una rueda de prensa el jueves.

Muchos otros políticos y medios de comunicación europeos han descrito las consecuencias económicas de los aranceles como desastrosas para los Estados miembros. Washington, sin embargo, ha advertido de que cualquier represalia será respondida con nuevas medidas.

Medvédev ya había tachado a Bruselas de incompetente e irracionalmente hostil hacia Rusia. En un esfuerzo por castigar a Moscú por el conflicto de Ucrania, Bruselas ha intentado cortar por completo las importaciones de energía del país. El bloque económico también ha impuesto amplias sanciones, reduciendo significativamente el comercio directo.

Los detractores de esta política, entre ellos el Primer Ministro húngaro, Viktor Orbán, y su homólogo eslovaco, Robert Fico, sostienen que ha provocado un drástico descenso de la competitividad de los productos de la UE, infligiendo un daño económico sustancial.