Traducido por el equipo de SOTT.net

Una madre de 34 años, su hija y un niño de ocho años murieron ahogados en las riadas provocadas por las fuertes lluvias que azotaron las zonas bajas de las localidades vecinas de Lebak y Kalamansig, en la provincia de Sultan Kudarat, el viernes 23 de mayo.
The 34-year-old mother, her daughter and a grade school boy who were swept away by rampaging floodwaters that hit villages in the adjoining Lebak and Kalamansig towns in Sultan Kudarat were all found lifeless by rescuers after extensive search operations.
© Philstar.com / John UnsonLa madre de 34 años, su hija y un niño de primaria que fueron arrastrados por las violentas inundaciones que azotaron las aldeas de las localidades vecinas de Lebak y Kalamansig, en Sultan Kudarat, fueron hallados sin vida por los equipos de rescate tras una intensa operación de búsqueda.
Los responsables locales y los funcionarios de la Oficina Municipal de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (MDRRMO) de Lebak informaron a los periodistas el sábado 24 de mayo que las dos primeras víctimas mortales, Maila Pulido y su hija de 12 años, Mylene, eran residentes de Sitio Kitay, en Barangay Salaman, Lebak.

Según los testimonios de los testigos, el personal de la MDRRMO de Lebak y los funcionarios provinciales de Sultan Kudarat, las Pulido se apresuraban hacia su patio cuando se percataron de la inundación de los alrededores y fueron arrastradas por las violentas aguas.


Los médicos intentaron reanimarlos, pero no lo consiguieron. Las autoridades municipales se comprometieron a facilitar los entierros.

Lovely Joy Hallegado, responsable provincial de gestión y reducción del riesgo de desastres de Sultan Kudarat, también informó el sábado de que un niño de ocho años, Lawrence Itew, también se había ahogado en las inundaciones mientras se encontraba en un río en Barangay Santa María, en Kalamansig, junto a Lebak.

Hallegado había instado a los residentes de ambas localidades a permanecer atentos a su entorno si continuaban las lluvias y a garantizar su seguridad ante posibles riadas repentinas.