
La Corriente Circumpolar Antártica, una corriente oceánica que fluye en el sentido de las manecillas del reloj alrededor del continente, aísla a la Antártida de las aguas cálidas, situadas al norte, que la rodean, lo que contribuye de manera destacada a mantener la capa de hielo. Desde hace varias décadas, los científicos han asumido que el establecimiento de la Corriente Circumpolar Antártica desempeñó un papel decisivo, hace aproximadamente 34 millones de años, para iniciar el proceso de glaciación en el continente.











