
Los bólidos son generalmente restos de asteroides o desechos espaciales, según explicó el profesor Blas Servín, director del Centro Astronómico Bicentenario. El fenómeno celeste ocurrió aproximadamente a las 18:30 del viernes y pudo ser observado por segundos, pero generó una gran conmoción y muchos lo asociaron con la creencia del fin del mundo.
Servín explicó que esta clase de fenómenos son completamente normales, aunque muy poco visibles. "Las personas que lo vieron deberían sentirse privilegiadas porque son acontecimientos imprevisibles, de muy corta duración y que cuando ocurren durante el día nadie se percata de ellos", explicó Servín.
Así también sostuvo que "ningún fenómeno astronómico tiene relevancia en la vida del hombre, en la tierra ni mucho menos en el fin del mundo".









