Según esta testigo, llamada Galina, ni ella ni nadie piensa salir de sus casas, ya que los francotiradores "pueden dispararte por la espalda".
"Asesinan a todos, no importa si es un adulto, un niño o un anciano. Sacan a las personas de sus casas y las cortan en pedazos, colocándolas en bolsas de plástico y luego las tiran a la calle", explica y subraya "se dicen revolucionarios pero en realidad son unos bandidos".
Preocupados por su vida, los vecinos se encuentran en una 'trampa' sin agua ni electricidad, ya que los rebeldes destruyeron las bombas de agua y los transformadores de energía.
Galina destacó que circulan rumores sobre la presencia de algunos hombres armados procedentes de Francia, Líbano y Túnez que están matando a los sirios, "en su mayoría a los cristianos".
Los ciudadanos de Homs, cuenta la testigo, apoyan el gobierno de Assad y quieren que "la revolución" llegue a su fin.
Según algunas informaciones, la oposición armada estaría abandonando Homs por falta de municiones, pero amenazó con tomar represalias.










