Los chalecos amarillos sostienen que la oligarquía francesa tiene dinero para restaurar Notre Dame, pero no muestra la misma disposición para temas como impuestos fiscales y pobreza.

© ReutersEl colectivo protesta contra la política fiscal y social del Gobierno de Emmanuel Macron desde hace cinco meses.
Frente a la afluencia de donaciones para la reconstrucción de la catedral de Notre Dame, devastada por un incendio el 15 de abril, se han alzado voces que denuncian una generosidad selectiva, en un país que desde hace meses es sacudido por la crisis de los chalecos amarillos.
"Si son capaces de dar decenas de millones para reconstruir Notre Dame, que dejen de decirnos que no hay dinero para satisfacer la emergencia social", denunció Philippe Martinez, secretario general de la Confederación General del Trabajo, uno de los principales sindicatos franceses.
Grandes firmas francesas se han solidarizado para financiar la renovación de Notre Dame, cuyo techo y aguja se derrumbaron. Hasta ahora se han reunido más de 800 millones de euros en donaciones.Entre las donaciones anunciadas por grandes fortunas francesas, destacó la de la familia de Bernard Arnault, propietario del grupo de productos de lujo LVMH, que prometió 200 millones de euros. Así también, la familia Bettencourt, heredera de L'Oréal, anunció una donación de 200 millones de euros, cien a través de la compañía y cien a través de su fundación. Por su parte la familia de François Pinault, propietario del grupo Kering, que comercializa marcas como Gucci o Yves Saint Laurent, anunció 100 millones de euros a través de su compañía de inversiones Artemis.
Comentario: Los cuentos de hadas tienen un origen ancenstral. A día de hoy todavía tratan los psicoanalistas de descifrar su simbolismo y sabiduría. Ya fue una sacrilegio que los hermanos Grimm modificaran los cuentos originales en el siglo XIX por versiones suaves y blandas de princesas y príncipes anodinos. Sólo nos falta que vengan ahora los postmodernistas a censurar mediante su ignorancia la sabiduría medicinal de los cuentos de hadas: Como explican aquellos que se han preocupado por entender los cuentos de hadas, la niña o la princesa del cuento, al igual que el niño o el príncipe del cuento, aluden muchas veces a la parte femenina y masculina del receptor, independientemente de si el receptor es un niño o una niña. Los cuentos hablan a nuestra esencia, como seres humanos, nos hablan de los miedos y anhelos que todos sentimos independientemente de nuestra raza o género. Sentir que los cuentos de hadas amenazan nuestras creencias subjetivas es ridículo. Para profundizar en este asunto, les recomendamos el libro Psicoanálisis de los cuentos de hadas del doctor Bruno Bettlheim. También pueden leer el siguiente artículo: