(Guatemala) -
El Volcán de Fuego es uno de los más activos de los 32 que existen en Guatemala. Se encuentra a 50 km de la capital y alcanza los tres mil 763 metros de altura. Mantiene constantes explosiones moderadas que levantan columnas de ceniza que han llegado hasta los seis mil metros sobre el nivel del mar. De acuerdo con los registros del Insivumeh, en lo que va del año ese volcán ha registrado cuatro erupciones. En el 2016, las autoridades reportaron 16, y en 2015 hubo 15.

© Foto Prensa Libre: AFPErupción del Volcán de Fuego del 2015.
Albertina Monzón Terezo tiene 63 años. Desde hace 12 vive en Morelia, San Pedro Yepocapa, Chimaltenango, en una vivienda deteriorada en las faldas del Volcán de Fuego, cuya actividad teme al igual que la pobreza y el olvido en el que se encuentra.
Cuida sola a sus tres nietos de 2, 5 y 7 años hijos de su hija, que es madre soltera. Hace varios años que Albertina dejó a su marido porque era alcohólico.
La mujer convive con algo que le hace la vida imposible: el Volcán de Fuego. La semana pasada cocinaba frijoles y hierbas en una habitación de madera apolillada y lámina deteriorada por la ceniza que cae del volcán. Su hija llega una vez al mes.
Comentario: Los cambios planetarios no son ningún juego, y podemos quedar expuestos a ellos porque muchas veces son impredecibles, pero exponerse de forma voluntaria no sólo es muy irresponsable sino que demuestra un desconocimiento absoluto de los tiempos que estamos viviendo. Con la naturaleza no se juega y menos cuando está tan enfadada.
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