Tras la inspección se estima que el desplazamiento de las nuevas fisuras, en comparación con las halladas hace casi dos años, es de 500 metros de distancia entre una y otra.
Expertos aseguran que pese a haberse realizado algunos estudios y evaluaciones en el último año, no se puede determinar en qué momento se dará un desprendimiento mayor, o bien, si el daño ocurriría a largo plazo.
"Se han hecho mediciones con GPS de precisión simple y hemos encontrado grietas de 5 metros de largo y 2 metros de ancho, hay otras fisuras más pequeñas pero que nos dan una idea de dónde puede ir la línea de ruptura, que es como de 500 metros aproximadamente. Se deben hacer mediciones más precisas, pero eso solo el Ovsicori puede hacerlo", declaró el geógrafo Édgar Méndez.













Comentario: Noticia anterior: Nuevas grietas en volcán Irazú apuran mudanza de antenas en Costa Rica