
Sánchez anunció la decisión en rueda de prensa en Bruselas, al término de la reunión extraordinaria del Consejo Europeo celebrada el jueves 22 de enero. En ese foro, los líderes de los Veintisiete abordaron las tensiones con la Administración Trump — incluidas sus declaraciones sobre Groenlandia — y el jefe del Ejecutivo español comunicó la posición de rechazo a la iniciativa estadounidense.
La Junta de Paz se presentó formalmente el jueves 22 de enero durante el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), donde Trump firmó y ratificó la carta fundacional en una ceremonia histórica. El mandatario estadounidense preside personalmente el organismo, concebido inicialmente para supervisar la implementación del plan de paz y reconstrucción en Gaza — tras el frágil alto el fuego y años de conflicto — , pero con aspiraciones de ampliarse a la gestión de crisis y conflictos globales.
La Casa Blanca lo describe como un «hito» para transformar Gaza en un espacio de paz, desarrollo y oportunidad, con énfasis en desmilitarización, reforma de gobernanza y reconstrucción a gran escala. A su vez, añade que se ajusta a la Resolución 2803 (2025) del Consejo de Seguridad de la ONU, que respalda el plan integral de Trump y la creación del Consejo de Paz.
Entre los miembros fundadores figuran el secretario de Estado Marco Rubio, los negociadores Jared Kushner y Steve Witkoff, el presidente del Banco Mundial Ajay Banga, el multimillonario Marc Rowan, Robert Gabriel del Consejo de Seguridad Nacional y el ex primer ministro británico Tony Blair. Países como Hungría, Vietnam y Argentina ya aceptaron y participaron en la firma de la carta en Davos; el presidente argentino Javier Milei estuvo presente en la ceremonia y describió la invitación como un «honor», alineando a Argentina con la iniciativa.También se cursaron invitaciones a otros países, entre ellos Turquía, Egipto, Pakistán, India, Jordania y más. Algunos aliados occidentales clave han mostrado cautela o rechazo, citando dudas sobre el mandato ampliado y el posible solapamiento con el rol de la ONU.
«Agradecemos, pero declinamos»
«Agradecemos la invitación, pero declinamos el participar en esa Junta propuesta por la Administración estadounidense», recalcó Sánchez. Argumentó que la decisión responde a la coherencia con la política exterior del Gobierno, que defiende el orden multilateral, el sistema de Naciones Unidas y el Derecho Internacional.
El presidente destacó que la iniciativa no incluye a la Autoridad Palestina, a quien considera un actor esencial para cualquier proceso legítimo. Insistió en que «el futuro en conjunto de Palestina deben dirimirlo los palestinos», mientras israelíes y palestinos negocian su coexistencia pacífica en un proceso dialogado que concrete la solución de los dos Estados, permita la entrada de ayuda humanitaria y garantice la paz duradera entre ambos pueblos.
Sánchez insistió en que España continuará trabajando — junto a socios europeos y de la comunidad internacional — en el proceso de paz que lleva 30 años en marcha y que el Ejecutivo mantendrá su compromiso con la ayuda humanitaria, la reconstrucción, la estabilización y la seguridad tanto de Israel como de Palestina.
Con información de EFE



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