Ayer en la feria aeroespacial ILA de Berlín, el comandante de las fuerzas de la OTAN en Europa, el general estadounidense Alexus Grynkewich, confesó que no hay ningún plan ruso para atacar a los países de la Alianza. "Rusia no busca el conflicto", afirmó.
Sus declaraciones contrastan con numerosas alarmas de políticos y oficiales militares europeos en los últimos meses. Hace apenas unos días el primer ministro británico, Keir Starmer, declaró que para 2030 Rusia supondría una amenaza directa para los países de la OTAN. Los británicos y otros miembros de la Alianza asumen que Moscú podría desarrollar la capacidad de desafiar directamente a la Alianza en unos pocos años. Además de la Guerra de Ucrania, Starmer se refirió a la tensión en Oriente Medio y las consecuencias de la crisis en el Estrecho de Ormuz. El Jefe del Estado Mayor británico dijo que en 35 años de servicio el mundo nunca había experimentado tanto peligro.
Desde hace meses la paranoia antirrusa también se ha extendido por Alemania. El ministro de Defensa, Boris Pistorius, ha afirmado varias veces que para finales de la década Alemania debe estar preparada para la guerra. La intoxicación mediática sobre posibles pretensiones rusas hacia Estonia, Letonia o Lituania circulan regularmente por los países bálticos.
Ayer el inspector general del ejército alemán, Christian Freuding, expandió el pánico. En una entrevista con Politico, explicó que existe un amplio consenso entre los miembros de la OTAN de que Rusia podría atacar el territorio de la Alianza para 2029. "Se trata de una evaluación de inteligencia coordinada por la OTAN", afirmó Freuding. "Los 32 socios de la OTAN coinciden en que Rusia puede tener la capacidad de atacar a un país de la OTAN en 2029".
Al mismo tiempo, el general cargó las tintas: Rusia podría actuar antes. Por lo tanto, Alemania debe ampliar su capacidad de defensa mucho más rápidamente. "Tenemos que estar preparados para luchar", afirmó.
En abril Zelensky dijo que después de una mayor movilización, Rusia podría desatar una nueva ofensiva en Ucrania, así como en el territorio de los miembros de la OTAN del Báltico.
'Saben que no tendrán éxito'Por el contrario, Grynkewich situó la disuasión militar de la OTAN en el centro. Cuando le preguntaron por un posible ataque a los países bálticos, dijo que su tarea era garantizar que Rusia entendiera que tal medida fracasaría. Rusia entiende que la OTAN es una alianza de defensa y tiene una serie de ventajas asimétricas, comentó. Por lo tanto, Moscú no correrá el riesgo de un ataque a los países de la Alianza.
"Mi trabajo consiste en garantizar que Rusia comprenda que no tendrá éxito si intenta algo en los países bálticos", dijo Grynkewich. "Porque saben que no lo conseguirán, no correrán ese riesgo". Al mismo tiempo, el general destacó la preparación operativa de la Alianza. Cuando le preguntaron si la OTAN podría luchar inmediatamente en caso de emergencia, respondió: "Absolutamente".
Las declaraciones son particularmente dignas de mención porque vienen al mismo tiempo que un realineamiento de la estrategia militar estadounidense. Grynkewich confirmó por primera vez que Estados Unidos quiere retirar sus fuerzas militares de Europa central para trasladarlas al Pacífico y Asia. "Son fuerzas aéreas y navales que necesitaríamos en caso de una crisis en el Pacífico", dijo el general. Como comandante de la OTAN, ya está trabajando en varios escenarios para el período posterior a los posibles recortes en los gastos millitares estadounidenses.
Un grupo de portaaviones, submarinos con misiles de crucero, aviones de patrulla marítima P-8 Poseidon, aviones cisterna y aviones de combate F-16 y F-15E, entre otros, podrían ser eliminados de la planificación operativa europea. Washington ya lo había anunciado al retirar 5.000 soldados de Alemania y cancelar el estacionamiento previsto de un sistema de armas de largo alcance.
Los planes están provocando pánico, especialmente en el este Europa. Temen que una presencia estadounidense más reducida pueda debilitar la disuasión y cambiar los cálculos estratégicos de Moscú.
Putin no se cansa de repetir siempre lo mismoLa semana pasada Putin describió los temores de un ataque ruso a los países de la OTAN como un sinsentido. "
Es una provocación deliberada para crear una amenaza que en realidad no existe y lograr que la población acepte gastar más dinero en defensa", dijo. La idea de un ataque ruso a la alianza es "absurdo".
Por el contrario, la OTAN mantiene oficialmente su evaluación de que Rusia sigue siendo la amenaza más significativa e inmediata a la seguridad en la región euroatlántica.
Grynkewich también comentó la situación en Ucrania. Cree que el ejército ucraniano todavía está en una posición estable. "A los ucranianos les está yendo bastante bien", dijo el general. Las ganancias sobre el terreno de los rusos son limitadas y tienen el precio de pérdidas muy elevadas. En general, las líneas del frente se mantienen relativamente estables.
No es probable que las declaraciones del máximo comandante de la OTAN alimenten ningún debate sobre la situación real en Europa. La propaganda belicista ya está en marcha. Mientras numerosos políticos y oficiales militares europeos advierten sobre un fantasmagórico ataque ruso para finales de la década, Grynkewich presenta un panorama mucho menos alarmista: Rusia no busca un enfrentamiento directo con la Alianza.
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