Traducido por el equipo de SOTT.net
measles vaccine mortality
Durante décadas, se ha dicho a los estadounidenses que el sarampión representa una amenaza grave y constante, y que la vacuna MMR es una de las intervenciones más seguras y eficaces de la medicina moderna. Los medios de comunicación y las agencias de salud pública, controlados por la industria farmacéutica, se han centrado casi exclusivamente en los peligros mínimos de la infección por sarampión y han ignorado a los padres afligidos cuyos hijos resultaron dañados o incluso murieron a causa de las vacunas. No se ha prestado la debida atención a las señales que surgen dentro de la propia base de datos sobre seguridad de las vacunas del gobierno federal.

Ahora, nuestro nuevo estudio de la Fundación McCullough titulado «Muertes tras la vacunación con MMR y MMRV en los Estados Unidos», escrito por Kirstin Cosgrove, Breanne Craven, Claire Rogers, John A. Catanzaro, Albert Benevides, M. Nathaniel Mead, Mila Radetich, Peter A. McCullough y Nicolas Hulscher (yo mismo), analiza de forma exhaustiva los casos mortales notificados tras la vacunación con MMR y MMRV en Estados Unidos, realizando el trabajo que nuestras agencias de salud pública deberían haber hecho hace muchos años.

Tras analizar los datos del VAERS hasta el 29 de agosto de 2025, identificamos una grave señal de seguridad en relación con la mortalidad tras la vacunación con MMR/MMRV en los Estados Unidos. Lo que observamos no fue un patrón difuso o aleatorio entre los distintos grupos de edad e intervalos de tiempo. En cambio, encontramos un número alarmante de muertes entre bebés y niños pequeños a los pocos días de recibir las vacunas MMR/MMRV, concentradas de forma notable en el intervalo de tiempo habitual de la primera dosis.

La mayoría de las muertes parecían estar relacionadas con un deterioro agudo tras la vacunación, con manifestaciones que incluían fiebre, convulsiones y paro cardíaco en el hogar, lo que a menudo culminaba en la clasificación como síndrome de muerte súbita infantil (SMSI). Una pequeña proporción sobrevivió a la hospitalización, pero no pudo ser reanimada.

Quizás lo más llamativo sea el contexto más amplio. Desde 1995, se han registrado 193 informes de muertes asociadas a la vacuna MMR/MMRV en Estados Unidos con fechas identificables, en comparación con las 7 muertes asociadas a la infección por sarampión registradas en Estados Unidos durante el mismo periodo. Esto representa un aumento del 2657 % en el número de muertes asociadas a la vacuna en comparación con las muertes por sarampión en la era moderna.

A continuación se presenta un desglose completo de nuestros hallazgos:

Total de informes de muertes relacionadas con la vacuna MMR/MMRV identificados en el VAERS

Utilizando la interfaz MedAlerts para consultar el VAERS desde su creación hasta el 29 de agosto de 2025, identificamos:
  • 536 informes globales totales de muertes tras la vacunación con MMR o MMRV
  • 299 informes atribuidos explícitamente a los Estados Unidos (objeto de este estudio)
Es ampliamente reconocido que el VAERS tiene un número considerablemente inferior de casos notificados. Una investigación financiada con fondos federales y dirigida por Lazarus et al. reveló que menos del 1 % de los eventos adversos relacionados con las vacunas se notifican a los sistemas nacionales de vigilancia. En otras palabras, el VAERS solo recoge una pequeña fracción del total de resultados adversos.

Vacunas contra el sarampión versus infección por sarampión

Desde 1995:
  • 193 informes de muertes relacionadas con la vacuna MMR/MMRV en EE. UU. con fechas identificables
  • 7 muertes asociadas a la infección por sarampión en Estados Unidos (vigilancia de los CDC)
Esto representa un aumento del 2657 % en el número de muertes relacionadas con la vacuna notificadas en comparación con las muertes por sarampión durante el mismo período.

Esto es absolutamente absurdo. Una vacuna NUNCA debería ser más mortal que la enfermedad.

Mortalidad concentrada en el intervalo de edad de la primera dosis

Entre los 299 informes de EE. UU.:
  • 182 muertes (60,9 %) se produjeron en niños menores de 2 años
  • 156 muertes (52,2 %) se produjeron entre 1,0 y 1,5 años de edad
Ese intervalo de edad de 1,0 a 1,5 años se corresponde precisamente con la primera dosis rutinaria de la vacuna triple vírica, que se administra entre los 12 y los 15 meses.

En lugar de una distribución gradual a lo largo de la infancia, observamos una fuerte concentración durante el estrecho intervalo de desarrollo en el que se suele administrar la primera dosis. La agrupación por edades fue pronunciada y no uniforme.

La mayoría de las muertes ocurrieron en un plazo de 2 semanas

El análisis del tiempo hasta la muerte demostró una distribución fuertemente concentrada al principio:
  • 120 muertes (40,1 %) ocurrieron en un plazo de 7 días
  • 158 muertes (52,8 %) ocurrieron en un plazo de 14 días
Entre las muertes ocurridas durante la primera semana para las que se dispone de datos sobre la edad, el 68,6 % se produjo en niños de entre 1,0 y 1,5 años, lo que refuerza la sincronización entre el pico de edad y el momento inmediatamente posterior a la vacunación.

La mayor concentración de muertes se produjo en los días inmediatamente posteriores a la vacunación, y no meses o años después.

La mayoría occurrió durante visitas para vacunas múltiples

También examinamos la exposición concomitante a vacunas:
  • El 74,6 % de las muertes se produjeron tras visitas en las que se administraron las vacunas MMR/MMRV más una o más vacunas adicionales
  • El 25,4 % se produjo tras la administración de la vacuna MMR/MMRV sola
Manifestaciones clínicas recurrentes

Las características clínicas que precedieron a la muerte mostraron patrones recurrentes:
  • 24% SMSL o muerte súbita inexplicable
  • 15% fiebre
  • 12% convulsiones
  • 8% paro cardíaco
  • 7% dificultad respiratoria
  • 3% encefalitis
Cabe destacar que el 68 % de los casos de SMSL se produjeron en el grupo de edad de 1,0 a 1,5 años, lo que refleja el intervalo de la primera dosis.

Además:
  • El 23,7 % implicó visitas al servicio de urgencias
  • El 25,4 % implicó ingresos hospitalarios
Muchos casos implicaron un deterioro clínico agudo documentado antes de la muerte.

En conjunto, estos hallazgos no pueden descartarse como una coincidencia o un ruido estadístico. La agrupación por edad, momento, contexto de vacunación y presentaciones clínicas recurrentes forma una señal coherente y consistente internamente de muerte dentro del propio sistema federal de notificación.

Como concluyó nuestro estudio:
Identificamos una grave señal de seguridad relacionada con la mortalidad tras la vacunación con MMR/MMRV en los Estados Unidos. Se documentó un número considerable de muertes notificadas, con patrones que mostraban una marcada coincidencia en cuanto a la edad, la temporalidad, el momento de la dosis rutinaria, la exposición concomitante a la vacuna y las manifestaciones clínicas recurrentes, entre ellas fiebre, convulsiones, síndrome de muerte súbita infantil y paro cardíaco.

Las muertes notificadas se concentraron predominantemente en niños menores de 2 años, y la mayoría se produjeron en los primeros 14 días tras la vacunación. La sincronización de la agrupación por edades con el momento inmediatamente posterior a la vacunación refleja un patrón de mortalidad no aleatorio. Esta preocupación se ve amplificada por el marcado contraste entre las muertes notificadas asociadas a la vacuna y el número extremadamente raro de muertes asociadas a la infección por sarampión en la era moderna.

La magnitud, la concentración y la proximidad temporal de estos informes exigen una evaluación rigurosa, transparente y totalmente independiente. Las investigaciones futuras deben dar prioridad a los estudios de cohortes de vigilancia activa, las autopsias detalladas con pruebas virológicas y los conjuntos de datos vinculados a registros capaces de evaluar la mortalidad de fondo y determinar las relaciones causales.
Puede leer el estudio completo aquí: https://zenodo.org/records/18671462