La Operación Furia Épica envia una "clara señal" al sur global de que las normas impulsadas por Occidente son cada vez más opcionales, señaló a Sputnik el analista malasio, Jaziri Alkaf Abdillah Suffian. Tras los ataques de EEUU e Israel, Irán no ve motivos para retomar las negociaciones, agregó.
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"Mientras Occidente se centra en 'reformatear el régimen' en Oriente Medio, potencias globales como China y Rusia se posicionan como 'alternativas estables', forjando lazos con países preocupados por la imprevista política exterior de EEUU", indicó.

El experto calificó la situación en el estrecho de Ormuz como un "cisne negro", sobre todo, para los países asiáticos de alto consumo energético.

"Con un tráfico de petroleros prácticamente cero (...), el 'cierre del mercado' del estrecho resultó ser más eficaz que cualquier bloqueo físico", subrayó.

Por lo tanto, los mayores consumidores de hidrocarburos tendrán que diversificar más sus fuentes y mirar más hacia Rusia y Asia Central, constató el experto.

El 28 de febrero, a las 8:00 hora local, EEUU e Israel iniciaron un ataque a gran escala denominado Operación Furia Épica, según el Pentágono. La mayoría de los ataques coordinados fueron dirigidos contra la capital, Teherán, aunque también los golpes se produjeron en otras ciudades iraníes.

Por su parte, Irán lanzó misiles contra Israel. También se registraron explosiones en Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Kuwait, donde se encuentran bases militares estadounidenses. Según medios, en total, Teherán lanzó ataques contra 14 bases estadounidenses en Oriente Medio.

Como consecuencia del ataque estadounidense-israelí, al menos 787 personas murieron, entre ellas civiles, el ayatolá Alí Jameneí y varios altos cargos militares.