
De acuerdo con el medio, se analiza el envío de una brigada de combate de la 82.ª División Aerotransportada del Ejército de EE.UU. — integrada por unos 3.000 soldados de la Fuerza de Respuesta Inmediata — junto con elementos del cuartel general de la división. Los funcionarios describen el planteamiento como una "planificación prudencial", sin que exista todavía una orden formal de 'botas sobre el terreno' por parte del Pentágono o del Comando Central.
Como objetivo principal para dicho despliegue se estaría considerando la toma de la isla de Jarg, considerada como "la joya" de la exportación petrolera de Irán. Como perspectiva inicial, se baraja un asalto con aproximadamente 2.500 marines de la 31.ª Unidad Expedicionaria, que ya se dirige a la zona.
La participación de las tropas aerotransportadas de la 82.ª División ofrecería ventajas claves, entre ellas la llegada en menos de 24 horas y una mayor capacidad logística y de resistencia para relevar a los marines tras el asalto inicial. Sin embargo, su desventaja radica en la ausencia de equipo pesado, como vehículos blindados, lo que las dejaría más expuestas a contraataques iraníes, según expertos militares en servicio y retirados.



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