
La República Islámica "ostenta plena y firmemente la iniciativa en la región del golfo Pérsico y en las aguas territoriales de Omán, y controla de forma muy inteligente y firme el estrecho de Ormuz", se lee una publicación del vocero.
En este sentido, asegura que gracias "al dominio y poder suficientes" que poseen, no habrá necesidad de colocar minas en el golfo Pérsico, y que utilizarán "todos los medios posibles" para garantizar la seguridad en la región según sea necesario.
Asimismo, especifica que las Fuerzas Armadas iraníes tienen la capacidad para garantizar la seguridad del golfo Pérsico, ya que mantienen "el control sobre los enemigos sionistas estadounidenses", además de contar con la cooperación de naciones de la región.
"Los países de fuera de la región no tienen derecho a interferir en esta zona", alerta.
El contradictorio ultimátum de Trump
Poco después de que el líder estadounidense informara que se estaba considerando reducir los esfuerzos militares de Washington en la región, envió el sábado un mensaje a Teherán dándole un plazo de 48 horas para reabrir el estrecho de Ormuz. De no ser así, Trump amenazó con destruir instalaciones energéticas iraníes, y advirtió que las consecuencias serán inminentes y contundentes.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, respondió el domingo al ultimátum, declarando que el estratégico paso marítimo "no está cerrado", y que, si Washington cumple con su promesa, Teherán atacará infraestructuras clave en todo Oriente Medio.



Comentarios del Lector
a nuestro Boletín