"La situación será bastante grave, incluso si el estrecho de Ormuz se reabre mañana, pero si la guerra se prolonga un mes o más, se convertirá en una crisis verdaderamente espantosa, sin precedentes", advirtió un experto.

© Majid Saeedi / Gettyimages.ru
La guerra en Oriente Medio, desatada el pasado 28 de febrero tras el ataque de EE.UU. e Israel contra Irán, detonará otra crisis inminente,
la de los fertilizantes, que será tanto peor cuanto más duren las hostilidades, advierte el diario británico The Telegraph.
El conflicto bélico ha afectado directamente al epicentro de la producción mundial de fertilizantes, sustancia clave para la agricultura, ya que
permite aumentar los rendimientos de los cultivos, llegando incluso a duplicarlos o triplicarlos.
En concreto,
se ha interrumpido el
suministro de urea, amoníaco y azufre durante
27 días cruciales del
calendario agrícola. Un tercio de las exportaciones mundiales de urea y la mitad de las de azufre provienen de Catar y los países del Golfo. Algunos suministros llegan desde Irán, pero la mayor parte permanece bloqueada.
"Esta crisis se produce justo cuando las principales zonas agrícolas del hemisferio norte se acercan a la temporada de siembra de primavera y cuando Australia se prepara para la siembra de invierno", reza el medio. "Es un cisne negro de proporciones catastróficas", añade.
Abdolreza Abbassian, exjefe de materias primas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cree que los mercados aún no parecen comprender la gravedad de lo que ya se avecina.
"Sin precedentes""La situación será bastante grave, incluso si el
estrecho de Ormuz se reabre mañana, pero si la guerra se prolonga un mes o más, se convertirá en una crisis verdaderamente espantosa, sin precedentes", advirtió el experto.
Por su parte, Jean-Marie Paugam, de la Organización Mundial del Comercio, declaró que la crisis de los fertilizantes representa una
amenaza inmediata mayor que la crisis del
petróleo y el gas. "
Es la principal preocupación hoy. Todos los cereales principales son vulnerables, al igual que los piensos, y el efecto se seguirá acumulando durante el próximo año. Hay países donde
la gente morirá de hambre si no recibe sus importaciones", lamentó.
Almacenar fertilizantes es costoso y la mayoría de los países operan con un sistema de producción justo a tiempo. Las reservas mundiales son escasas.
La mitad del inventario total se encuentra en China, el único país preparado para afrontar hambrunas.No existe un organismo equivalente a la Agencia Internacional de Energía en el mundo de los fertilizantes, por lo que ninguna institución mundial es capaz de coordinar la liberación de grandes reservas en caso de emergencia.
Alexandra Prokopenko, del Centro Carnegie Rusia Eurasia, advierte que debemos prepararnos para
tres crisis consecutivas que se sucederán lentamente durante el próximo año: la crisis de los fertilizantes ya está en marcha; la
caída en el rendimiento de los cultivos se producirá en otoño; y la inflación alimentaria llegará en 2027.
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