Traducido por el equipo de SOTT.netEl conflicto con Irán sigue prolongándose a pesar de que el presidente Trump había dado por hecho una victoria rápida y fácil. Los objetivos de un cambio de régimen y la destrucción del programa de misiles balísticos iraní siguen sin cumplirse, y el cierre del estrecho de Ormuz agrava aún más las preocupaciones estratégicas de las potencias occidentales.

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Los Estados del CCG también se enfrentan a
daños significativos en su industria de servicios, infraestructura de transporte y sector energético. Mientras ambas partes sufren grandes pérdidas en este conflicto prolongado, el mayor rival geopolítico de Estados Unidos (China) parece estar obteniendo beneficios económicos y estratégicos palpables del conflicto en curso en Oriente Medio.
Desafíos para el petrodólar y el auge del yuan frente al dólar estadounidenseLos
ataques iraníes contra la infraestructura energética del CCG, en represalia por los ataques israelíes contra las refinerías de petróleo y la infraestructura de gas iraníes, causaron conmoción en las cadenas de suministro energéticas mundiales. Esto provocó
interrupciones en la cadena de suministro,
escasez,
racionamiento y
subidas de precios. Estos suministros energéticos se negocian en dólar estadounidense y constituyen una fuente perceptible de demanda del mismo dólar. El cierre del estrecho de Ormuz amplifica aún más la interrupción de la cadena de suministro, lo que obliga a los compradores a elegir fuentes alternativas, incluida
Rusia. El anuncio de Irán de un paso seguro para los petroleros a cambio de
pagos en yuanes está siendo aclamado como un ataque directo a la primacía del dólar y al
sistema del petrodólar.
El resultado de estos acontecimientos es el declive de la hegemonía del dólar estadounidense y el auge del yuan chino. China sigue comprando petróleo a precio reducido a Irán en yuanes, y la adquisición de
petróleo ruso también se realizará en
divisas distintas del dólar. La caída del dólar estadounidense acentuará el ascenso de China como principal competidor de EE.UU. China ya está compitiendo por una
moneda común de los BRICS, y sus esfuerzos se intensificarán en el futuro, a medida que el dólar siga debilitándose. La guerra en Oriente Medio supone una oportunidad para que el yuan chino acentúe el ascenso geoeconómico de China.
Observación y análisis de las actividades militares estadounidensesLa observación por parte de China de la Operación Furia Épica brinda a sus fuerzas armadas la oportunidad de recopilar una gran cantidad de datos sobre las
tácticas y estrategias militares estadounidenses. Además, permite a China conocer mejor las capacidades y limitaciones de los
sistemas de armamento estadounidenses. El derribo de aviones de combate estadounidenses, incluidos los
F-15E Strike Eagles, los
KC-135 Stratotanker, los
F-35A y los
Q-9 Reapers, así como la destrucción de radares y las limitaciones de los sistemas de defensa aérea de EE.UU. en Oriente Medio, supone una oportunidad para que el ejército chino evalúe su arsenal militar y reevalúe sus propias capacidades y limitaciones frente al poderío militar estadounidense. Con la ayuda de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, el ejército chino
analizaría estos sistemas de armas y estrategias militares y crearía simulaciones de guerra realistas para el ejército chino con datos precisos. La destrucción y las limitaciones de los activos militares estadounidenses también persuadirán a los proveedores globales de optar por alternativas
chinas probadas en combate a partir de la guerra entre Pakistán y la India de mayo de 2025, aumentando así las exportaciones de defensa chinas.
Fortalecimiento de la influencia de las tierras raras frente al complejo militar-industrial estadounidense
© US Geological SurveyChina domina la extracción y el refinado de tierras raras
La implicación de EE.UU. en otra guerra en Oriente Medio ha puesto en marcha al complejo militar-industrial estadounidense. Dado el intenso bombardeo, el rápido
agotamiento de sus interceptores de defensa aérea y la
destrucción de sus radares, se espera que EE.UU. reponga rápidamente su arsenal.
Sin embargo, la dependencia de EE.UU. de China para obtener minerales de tierras raras (esenciales para el complejo industrial militar estadounidense) indica que la autonomía estratégica de EE.UU. se ve comprometida. En respuesta a la
guerra arancelaria de la Administración Trump y a la prohibición de exportar
chips avanzados a China, este país ha convertido meticulosamente los minerales de tierras raras en un arma, desafiando de hecho las medidas de la Administración Trump. A raíz del conflicto con Irán, la dependencia de la Administración Trump de China para sus necesidades de tierras raras se
magnifica, lo que coloca activamente a China en una posición ventajosa. El Gobierno chino sabe jugar sus cartas a la perfección, obligando a EE.UU. a continuar con las exportaciones de chips avanzados a China, así como a abolir por completo los aranceles exorbitantes sobre los productos chinos.
Espacio estratégico en el Indo-PacíficoCon el fin de reemplazar las baterías y los interceptores perdidos, EE.UU. decidió trasladar su sistema de Defensa de Área de Alta Altitud Terminal (
THAAD) desde la península de Corea a Oriente Medio. Además, EE.UU. trasladó a Oriente Medio a 2500 marines y al USS
Tripoli, un buque de asalto anfibio estacionado en Japón, con el supuesto plan de tomar el control de la isla de Kharg, el principal centro de exportación de energía de Irán. Sin embargo, esto
agrava los temores en materia de seguridad de los aliados estadounidenses en la región indopacífica, especialmente de Corea del Sur y Japón. Dada la desviación de recursos por parte de la administración Trump,
estos Estados tendrán que reconfigurar sus políticas de seguridad y adoptar un enfoque más amistoso hacia China. El Gobierno chino acogerá con agrado estos acontecimientos, percibiéndolos como un espacio estratégico en el Indo-Pacífico. A raíz de la reducida presencia militar estadounidense en la región, China estará en mejor posición para asegurar sus intereses estratégicos a lo largo del estrecho de Malaca, consolidando su cadena de suministro.

© Wikipedia
Cuanto más se prolongue el conflicto, más se verá envuelto EE.UU. en otra guerra interminable. Esto podría provocar
interrupciones energéticas temporales para China, así como complicaciones para su programa de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI). Sin embargo, el nuevo enfoque de EE.UU. en las campañas militares permitirá a China continuar su ascenso económico, respaldado por la innovación y las tecnologías punteras. La importancia de China seguirá aumentando como Estado no intervencionista, que cree en la conectividad regional y el crecimiento económico compartido. Este escenario prevé que más Estados se inclinen hacia el bando chino en los próximos años, ampliando el alcance de los BRICS+ y una moneda común BRICS.
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