
Las constantes lluvias en el Chapare provocaron inundaciones en Shinahota. Dicho municipio es el más afectado, pues 674 familias se encuentran damnificadas y 1.549 cultivos dañados. Pese a que ya hay funcionarios trabajando en la zona, todavía se espera que el Concejo Municipal decrete alerta por emergencia, agregó Martínez.
Por otro lado, en Villa Tunari se desbordó el río 24 de Septiembre. El mismo arrastró cuatro viviendas y provocó daños en 40 hectáreas de cultivos en la comunidad San Miguel. De igual manera, el Concejo está en proceso de decretar emergencia.
En ambos casos todavía no se conoce la naturaleza de los cultivos perdidos, pues se espera que bajen las aguas para ingresar al sector. De todos modos se realizan tareas de ayuda a los damnificados, informó Martínez.
Además de estos municipios, otros tres se encuentran en observación: Chimoré, Entre Ríos y Puerto Villarroel. Esto es debido a que 30 ríos circundantes están a nivel "barranco", es decir cerca de desbordarse.
Entre los ríos más peligrosos están el Ichilo y el Chapare. Asimismo, se recomienda que quienes visiten el trópico eviten bañarse o navegar en los afluentes, pues debido a sus características tienden a crecer en cuestión de minutos y la corriente se lleva todo a su paso.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) pronostica lluvias en el trópico hasta el miércoles, aproximadamente.
Ingresa inspección al trópico
Una comisión conformada por miembros de la Unidad de Gestión y Riesgos (UGR) de la Secretaría de la Madre Tierra y comunarios ingresó ayer a realizar una inspección en los municipios de Chimoré y Puerto Villarroel.
Según el informe preliminar emitido por la responsable de la Secretaria de la Madre Tierra de la Gobernación de Cochabamba, Cinthia Vargas, el desborde del río 24 de Septiembre afectó a cultivos de la comunidad de San Miguel, aunque el caudal de los ríos actualmente es estable.
La Secretaría de la Madre Tierra cuenta con un presupuesto de 2 millones de bolivianos para la atención a los municipios en casos de emergencia, e invirtió un total de 17 millones de bolivianos en tareas de prevención como dragados, limpieza de canales y acondicionamiento hidráulico.



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