Traducido de American Journal of Epidemiology, online 18 de febrero del 2011 al castellano por Público.es

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Vitamina E en cápsulas
Los usuarios regulares de suplementos con vitamina E tendrían menos riesgo de desarrollar esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

Conocida también como enfermedad de Lou Gehrig, la ELA es un trastorno fatal en el que las células nerviosas que controlan el movimiento se van degenerando hasta causar parálisis y muerte por insuficiencia respiratoria. Cada año, en Estados Unidos se diagnostican 5.000 nuevos casos.

Hasta el 10 por ciento representa la forma hereditaria de la enfermedad. Pero en la mayoría de los casos, se desconoce la causa.

Un equipo de Harvard University combinó los resultados de cinco estudios en Estados Unidos sobre más de 1 millón de adultos en total. Halló una relación entre la duración del uso de la vitamina E y la aparición de la ELA.

Las personas que al inicio del estudio habían consumido suplementos de vitamina E de manera regular durante por lo menos cinco años tuvieron un tercio menos de riesgo de desarrollar la enfermedad que las personas que no habían tomado la vitamina.


Pero para el equipo de la doctora Eilis J. O'Reilly, aún no se pueden dar recomendaciones sobre el uso de la vitamina E, según publica en American Journal of Epidemiology.

Por un lado, el estudio no prueba que la vitamina brinde ese beneficio. El equipo consideró otros factores de estilo de vida como el peso, el tabaquismo, la dieta y el ejercicio, y el uso prolongado de vitamina E (por multivitaminas o suplementos) siguió asociado con la reducción del riesgo de desarrollar ELA.

Además, los resultados surgen de cifras pequeñas. Se les diagnosticó ELA a 805 personas del millón de participantes. Y sólo 18 desarrollaron la enfermedad del grupo que había tomado vitamina E durante por lo menos cinco años al inicio del estudio mientras que hubo 19 casos entre los usuarios de la vitamina durante menos de 5 años.

El equipo opina que se necesitan más estudios para probar que la vitamina E modifica el riesgo de desarrollar ELA.

En general, los expertos recomiendan que los adultos consuman 15 mg, o 22 UI, por día. Los alimentos que proporcionan la vitamina incluyen los frutos secos (almendras y avellanas), el germen de trigo, los aceites vegetales (girasol y cártamo) y algunos vegetales, como la espinaca y el brócoli.

El exceso de vitamina E a través de los suplementos puede causar hemorragias. Por eso, se recomienda que los adultos no superen las 2.500 UI de vitamina E sintética por día. Las multivitaminas aportan 30 UI, mientras que un suplemento proporciona 400 UI.