
La enfermedad puede transferirse a los humanos a través de la picadura de las pulgas o del contacto con animales infectados, por lo que las autoridades han recomendado extremar las precauciones y no dejar a sus mascotas sueltas y evitar a los animales enfermos o muertos y las madrigueras de roedores.
Existen tres tipos de peste: la peste bubónica (la conocida como peste negra en los tiempos medievales) que es la forma más común, la peste neumónica o pulmonar, que puede resultar mortal si no se trata en las primeras 24 horas, y la peste septicémica.
Actualmente, la peste se cura con antibióticos como estreptomicina. Lo más importante es que la persona infectada reciba un tratamiento inmediato.
En 2015, otro brote de peste dejó a once personas infectadas con la enfermedad en el país, tres de las cuales acabaron falleciendo. Estos casos de contagio tuvieron lugar en los estados de Arizona, California, Colorado, Georgia, Nuevo México y Oregón.



Comentario: Aunque muchos tienden a creer que estar mortal enfermedad que exterminó a más del 60% de la población europea durante la Edad Media está pasada de moda, la realidad es que desde hace años se viene alertando que podría existir un rebrote de la misma. En el años 2015 hubo varios casos en EE.UU. habiéndose reportado algunos fatales en aquella ocasión.
Durante los últimos años la ciencia ha advertido que los cambios climáticos que están asolando al planeta pueden bien constituirse en el precursor adecuado para el advenimiento de una nueva oleada de esta terrible plaga.
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