Eugene Kaspersky, presidente de Kaspersky Lab, rechazó las acusaciones de espionaje presentadas contra los productos de su compañía por medios extranjeros, y las catalogó de una muestra de "paranoia".
© Sputnik/ Sergey Guneev
Eugene Kaspersky
"Respondo personalmente por el hecho de que nuestros productos no contengan ningún elemento no declarado, de espionaje o maligno, y declaro personalmente que todas las acusaciones contra nuestra compañía de seguimiento de los usuarios representan una paranoia totalmente infundada, en el mejor de los casos", dijo el creador de la empresa.

Kaspersky instó a presentar pruebas de que los productos que su compañía vende por todo el mundo contienen ciertos elementos no declarados.

"La reciente campaña en contra de nuestra compañía es una paranoia, una hoguera de la inquisición y una cacería de brujas", reiteró el empresario.

El 13 de septiembre, el Departamento de Seguridad Interior de EEUU ordenó a todas las agencias federales dejar de usar los productos de Kaspersky Lab en los próximos 90 días ya que pueden comprometer la seguridad nacional del Estado.

Más tarde, el fundador de la empresa aceptó testificar el 27 de septiembre ante el Congreso de Estados Unidos por las acusaciones contra su empresa, sin embargo la audiencia fue aplazada a una fecha indefinida.


Comentario: Y la seguirán aplazando, ya que Kaspersky presentaría pruebas contundentes en contra de los argumentos injustificados del Departamento de Seguridad Interior de EEUU. Esto tan solo es parte de la campaña de demonización en contra de Rusia... cualquier pretexto es bueno para impulsar la propaganda e histerizar a la población.


En opinión de Kaspersky, su compañía simplemente cayó víctima de la lucha entre ciertas fuerzas políticas.

Kaspersky Lab es una empresa dedicada a la seguridad informática con sede central en Moscú y con presencia en 200 países, entre ellos EEUU.

Poco antes el fundador de la compañía aseguró que no pensaba retirarse del mercado estadounidense, que catalogó de estratégico, a pesar de que algunas cadenas de electrónica dejaron de trabajar con sus productos, entre ellos la Best Buy.