El aprendizaje, o la adquisición y asimilación de información o conocimientos, no es algo que se produce de forma aleatoria, sino que las personas requieren de un estudio y de repetición mediante ejercicios o experiencias para poder conseguir la asimilación de cualquier materia o concepto.
Sin embargo, existen una serie de técnicas de aprendizaje que pueden facilitar esta tarea, una de estas técnicas consiste en usar los llamados mapas cognitivos. Estos mapas cognitivos son una excelente manera de ilustrar y plasmar una serie de ideas o conocimientos con la finalidad de que la persona pueda absorber e incorporar cualquier tipo de información a sus esquemas cognitivos.

¿Qué son los mapas cognitivos?

Un mapa cognitivo es una herramienta estratégica que posibilita asimilación y retención de cualquier tipo de información mediante la representación gráfica de ideas y conceptos. Esta representación se expresa mediante la utilización de croquis, esquemas o diagramas.

La denominación de esta técnica mediante la palabra "mapa" tiene un significado metafórico, puesto que se utiliza como una especie de mapa geográfico a través del cual la persona puede unir diferentes conceptos.

Estos mapas cognitivos se establecen de diferentes maneras según sean los procedimientos de recolección, filtrado y evaluación de la información que realice la persona. Además, también se genera en función de la carga informativa que la persona recoge del contexto en el que se encuentra.

Otra de sus ventajas es que son moldeables, y susceptibles de cambiar con el tiempo conforme el sujeto va añadiendo información. Así como persistentes y resistentes al olvido, siempre y cuando la persona no deje de interactuar con dicho contexto.

Principales características

Además de ser una herramienta sumamente útil para el aprendizaje en cualquiera de los ámbitos o materias en las que pueda verse involucrado el sujeto, los mapas cognitivos poseen una serie de características propias:
  • Son beneficiosos para la sistematización de cualquier contenido académico, dentro y fuera de la escuela.
  • Pueden servir de ayuda tanto para el pedagogo como para el estudiante a la hora de focalizar el aprendizaje en materias concretas.
  • Son eficaces en la construcción de significados muy concisos o concretos.
  • Conceden a la persona la posibilidad de comparar, diferenciar, ordenar, agrupar y organizar una gran cantidad de información.
Funcionalidad de estos recursos

Dada la relevancia y ventajas que tienen los mapas cognitivos, estos pueden resultar sumamente útiles para cuatro aspectos del proceso de enseñanza-aprendizaje:

1. Aprendizaje de significados

Al constituir una representación gráfica de cómo está ordenada la estructura cognitiva del alumno, constituye una estratégia básica a la hora de aumentar y mejorar la gestión de la memoria y recuerdo de significados, para realizar síntesis de conceptos y simplificar la autoevaluación.

2. Estrategia pedagógica

El profesor o educador puede recurrir a ellos como método para organizar y planificar las materias o temas del currículum académico.

3. Método de evaluación

Puede resultar de gran utilizada a la hora de comparar, valorar y analizar las ventajas e inconvenientes de los procesos de evaluación utilizados por el cuerpo docente.

4. Recurso didáctico

Los mapas cognitivos forman una excelente técnica a la hora de organizar la información o material que el alumno debe de aprender o asimilar.

Dada la cantidad de funciones y ventajas que los mapas cognitivos pueden llegar a poseer deben ser vistos como algo más que una mera herramienta en forma de esquema que utiliza el alumno para organizar la información, dándole a conocer tanto a los alumnos como a los docentes la gran cantidad de virtudes y cualidades que puede tener en el campo del aprendizaje.

Estructura

Al igual que un mapa o esquema de aprendizaje, los mapas internos poseen una estructura concreta que facilita la asimilación de información. Esta estructura se divide en dos: la estructura externa y la estructura interna.

Estructura externa

La estructura externa de los mapas cognitivos es la que engloba los elementos fundamentales de esta. Estos son:
  • Conceptos: son más parecidos a las imágenes y no tienen porqué ser idénticos en todas las personas, puesto que cada sujeto capta el sentido o las acepciones de los conceptos de una forma u otra.
  • Proposiciones: constituyen la unión de varios conceptos mediante locuciones de enlace, estableciendo así una unidad semántica.
  • Locuciones de enlace: se sitúan de forma adyacente a las líneas de unión con el objetivo de explicar o precisar el significado de lo que se está expresando.
  • Líneas de unión: líneas que funcionan como enlace entre las proposiciones.
Por lo que se refiere a la estructura interna, esta es la que hace que el mapa cognitivo sea una herramienta cognitiva tan eficaz. Esta estructura interna incluye:
  • Jerarquía: los conceptos deben estar ordenados según su grado de relevancia o de inclusividad. Cuanto más inclusivo sea un concepto o más información contenga deberá ocupar un lugar más superior dentro de la estructura.
  • Secciones: Debe de estar organizado en diferentes secciones que contengan la información más relevante sobre una materia.
  • Claridad visual: la estructura debe ser visual y clara, resaltando los conceptos o proposiciones más importantes del tema.
Tipos de mapas cognitivos

Existen numerosas variantes, ya preestablecidas, de mapas cognitivos. A continuación se describen los más populares.

Mapa cognitivo de tipo sol

El mapa cognitivo de tipo sol constituye un esquema con una figura parecida a la de un sol, el cual tiene un tema principal el el centro y a partir del cual se sitúan los conceptos o las ideas que están relacionados con dicho tema.

La función principal de este tipo de mapa es la de introducir y organizar una concepto o tema, junto con sus características o descripciones principales.

Mapa cognitivo de nubes

Forma un diagrama constituido por figuras en forma de nubes, dentro de las cuales se dispone la información. Al igual que en el mapa de tipo sol, se parte de una idea o tema principal, a partir de la cual se originan los subtemas que aparecen en torno a ella.

Es una una técnica a la hora de organizar e interiorizar las características propias de un tema en concreto.

Mapa cognitivo de ciclos

Es un tipo de croquis en el que se registra la información ordenada según una disposición cronológica o por secuencias, la cual acaba obteniendo la forma de una seriación continua mediante el uso de círculos o flechas.

El inicio de la serie debe anotarse en el círculo superior, mientras que en el resto de circunferencias se registran las siguientes etapas.

Es un diagrama de gran utilidad para simbolizar información temporal o en forma de circuito.

Mapa cognitivo de aspectos comunes

En este tipo de diagrama se establecen dos secciones diferentes unidas por una zona común. Es una técnica muy interesante si lo que se desea es detectar principios, fundamentos o ideas comunes entre dos temas.

Mapa cognitivo de agua mala

La configuración de este esquema parece simular la estructura de una medusa, anotando en la zona superior el título de la materia o la idea, seguido de una serie de recuadros con los subtemas o divisiones de ideas. Finalmente, se anotan las características o principios de cada subtema en forma líneas verticales.

La utilizada de este tipo de mapa cognitivo es la de organizar los contenidos según sus temas, subtemas e ideas principales derivadas de estos.