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La asertividad es una palabra que se escucha mucho en la actualidad, la gente suele definirla como la capacidad de poder expresar sentimientos, necesidades u opiniones. Sin embargo no solo es importante poder expresarse, si no también hacerlo de una manera adecuada, es decir consiguiendo que el otro me escuche, que mi mensaje llegue a destino. Ambos aspectos de la asertividad, tanto el poder expresarse como el hacerlo de forma adecuada, hacen de esta una habilidad esencial, que debemos aprender.


La mayoría de la gente tiene dificultad en alguna de las dos partes de la asertividad. Además nuestra habilidad para ser asertivos varía dependiendo de la situación, las personas involucradas y la intensidad de la emoción que estamos sintiendo en ese momento.

El error de muchos es defenderse débilmente (o no defenderse para nada), en cuyo caso su mensaje es fácilmente descartado por la otra persona; o defenderse con demasiada fuerza, provocando que el otro se sienta lastimado o se ponga a la defensiva y no escuche el mensaje.

Tristemente algunas personas crecen en hogares donde se ignoran las emociones y nunca adquieren las habilidades requeridas para ser asertivos, no entienden las emociones o cómo funcionan. Sumado a esto, al no conocer las habilidades de la asertividad, tampoco pueden enseñárselas a sus hijos.

Es importante que estas personas reconozcan que por eso es difícil para ellos ser asertivos y que no es su culpa.

Los componentes de la asertividad
  1. Tomar en cuenta la situación y el contexto.
  2. Confiar en que tus ideas son válidas y merecen ser expresadas.
  3. Manejar tus sentimientos y ponerlos en palabras.
  4. Ser consciente de lo que estás sintiendo en medio de lo que probablemente sea una situación difícil e intensa.
  5. Entender a las otras personas involucradas, imaginando cómo se sienten y porqué.
Al poner estas cinco habilidades juntas, serás capaz de decir lo que necesitas decir de forma apropiada al contexto, situación y personas involucradas, de manera que los receptores del mensaje puedan procesarlo sin que se levanten sus defensas. Este punto es muy importante, recordá que hablar con un individuo que esta a la defensiva es como hablarle a la pared. Tu mensaje no le va a llegar.

Cuatro maneras de desarrollar la asertividad

Como podés observar, la asertividad es un conjunto de habilidades y es por eso que puede ser difícil para vos. Sin embargo es posible aprender a ser asertivo y mejorar tus habilidades. Algunas formas en que podés hacerlo son las siguientes:

▪ Ponele más atención a tus sentimientos, todo el tiempo.

▪ Amigate con tus emociones. Cuando le das valor a tus sentimientos, se convierten en una herramienta poderosa. Te harán saber cuándo necesitas defenderte o hablar. Te darán motivación y energía cuando las necesites más.

▪ Comienza a construir tus habilidades de manejo emocional. Por ejemplo, al aumentar tu vocabulario emocional y utilizarlo diariamente.

▪ Toma todas las oportunidades que se te presenten para defenderte lo mejor que puedas. Si perdiste una oportunidad, reflexiona sobre lo que debiste haber hecho.

La práctica hace a la perfección. Mientras más lo hagas, más fácil será ser asertivo.
Fuente: Psychcentral