Los ratones de pradera machos se buscan una nueva compañera si su 'esposa' bebe menos alcohol que ellos, mientras que las hembras muestran el comportamiento opuesto.

Las parejas con un integrante bebedor y otro abstemio no suelen ser las mejor avenidas, por lo menos en el caso de los seres humanos. Lo mismo parece ser cierto en el caso de los ratones de la pradera [Microtus ochrogaster], una de las pocas especies de mamíferos que forman parejas monógamas a largo plazo, indica un artículo de Jessica Hamzelou en el portal NewScientist. Pero el alcohol las hace saltar por los aires.
mouse raton
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Imagen ilustrativa

El hallazgo sugiere que el vínculo entre el consumo de alcohol y el fracaso de las relaciones puede tener una base biológica, creen los investigadores.

Solo en condiciones de laboratorio los biólogos pueden activar o desactivar ciertos genes que interfieren en el funcionamiento del cerebro y proporcionarles a estos mamíferos productos químicos. Debido a ello, los ratones de pradera se consideran un modelo animal ideal para el estudio de una relación monógama.

El especialista de la Universidad de Oregon Andréi Ryabinin y sus compañeros, que comenzaron en 2015 sus observaciones, han percibido cómo los resultados de la 'alcoholización' de estos roedores han sido muy diferentes en machos y hembras.

Si un macho tiene la oportunidad de cambiar de pareja, lo hace si la suya bebe menos alcohol que él. La hembra, por su parte, no muestra interés hacia nuevos compañeros masculinos cuando tiene acceso al alcohol.

Esta forma de actuar de los roedores sugiere que el comportamiento social de parejas que están regularmente expuestas a la intoxicación etílica no solo tiene un fundamento social sino también biológico. Los mecanismos que regulan este comportamiento aún no han sido establecidos.