Traducción al español por el equipo de Sott.net

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“Es un desastre,” dice Frances, un psiquiatra estadounidense que coordinó el grupo de trabajo que escribió la edición actual del manual.
Pronto, la aflicción humana podría ser diagnosticada como un desorden mental, los críticos temen que esto conlleve a recetar píldoras que alteren el estado de ánimo para "afrontar el duelo".

Psiquíatras que buscan de modificar la "biblia" oficial de enfermedades mentales, están recomendando cambios que facilitaría a los médicos diagnosticar depresión severa a los afligidos por la muerte de un familiar cercano.

En vez de esperar meses, el diagnostico podría hacerse dos semanas después de la pérdida de un ser amado.
La edición actual del Manual de Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales - un tomo influyente usado en todo el mundo - excluye que personas que han sufrido una perdida reciente sean diagnosticados con un desorden de depresión severa, a menos que sus síntomas persistan más allá de dos meses. Es conocido como la "exclusión de la aflicción", la teoría dice que la aflicción "normal" no debería ser etiquetada como un desorden mental.

Pero lo que los críticos han llamado una sugerencia potencialmente desastrosa, fue incluida en los cambios propuestos del manual, la "exclusión de la aflicción" sería eliminada de este.

Los proponentes discuten que una depresión severa es una depresión severa, que difiere poco de la pérdida de un ser amado, la pérdida de un trabajo, la ruptura de un matrimonio o cualquier otro factor estresante severo de la vida. Eliminando la "exclusión de la aflicción" ayudaría a las personas a obtener el tratamiento antes de lo que se puede ahora.

Pero los críticos temen que aquellos que experimenten síntomas completamente expectables relacionados con la aflicción, serían etiquetados como mentalmente "enfermos". El Dr. Allen Frances dice que la proposición diagnostica como patología una emoción humana normal, y podría resultar en una prescripción más amplia de píldoras que alteren el estado de ánimo.

"Es un desastre," dice Frances, un psiquiatra estadounidense que coordinó el grupo de trabajo que escribió la edición actual del manual, que ahora pasa por su quinta revisión. "Digamos que pierdes a alguien que amas y dos semanas te sientes triste, no puedes dormir, y sufres de un interés, apetito y energía reducidas. Estos cinco síntomas son completamente normales durante ese period de aflicción, pero la quinta revision del manual lo etiquetaría con un desorden mental".