Traducido por el equipo de editores de Sott.net en español

Como un virus geográfico, la propagación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte ha roto todas las fronteras naturales. Es inmune a cualquier antibiótico de la lógica y representa una amenaza mortal para la salud, la paz y la estabilidad del mundo.
NATO Secretary-General Jens Stoltenberg
© Francois Lenoir / Reuters
El secretario general de la OTAN Jens Stoltenberg posa junto a un mapa del mundo, Bruselas, Bélgica, 7 de mayo 2018
Durante décadas, en Occidente se creyó que la OTAN había sido una respuesta defensiva a la creación del Pacto de Varsovia, a pesar de que se formó mucho antes del tratado, que a su vez lleva casi 30 años muerto. Sin embargo, al igual que la muerte y los impuestos, se ha asumido que la pertenencia a la OTAN es una de las pocas certezas de la vida, y que una parte cada vez mayor de la riqueza nacional pagará por ella.

Esto podría haber sido incuestionable de no ser por las múltiples crisis Este-Oeste de los últimos años y la extraña inclusión de Colombia e Israel en las recientes actividades de la OTAN.

Casi de la noche a la mañana, el interés por mi campaña No2NATO ["No a la OTAN" en español. Nota del editor], de larga data, ha aumentado a medida que la opinión pública se ha encendido como una luz ante el hecho de que hay poco que sea defensivo sobre la OTAN y menos aún sobre el Atlántico Norte.

Cuando el presidente colombiano anunció un Acuerdo de Cooperación con la OTAN en 2013 y expresó su esperanza de que su país finalmente se uniera a la alianza liderada por Estados Unidos, se encontró con la oposición de su propio país y se oyeron bochornosos chirridos en el cuartel general de la OTAN. La lucha en la selva contra la guerrilla de las FARC o la confrontación con la revolución de Chávez en la vecina Venezuela estaban claramente "fuera de lugar", incluso para los sinestros misionarios en Bruselas.

Pero con la agudización de las hostilidades de EE.UU. contra Venezuela, poseedora de las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, y ahora oficialmente enemiga de Washington, sujeta al habitual espectro de bombardeos de cambio de régimen, las relaciones entre la OTAN y Colombia se han intensificado dramáticamente.

Es probable que Estados Unidos recurra pronto a una confrontación física al estilo de los Contras con los tenaces chavistas en Venezuela, en cuyo caso será necesaria una presencia de fuerzas marítimas e incluso terrestres por parte de Estados Unidos. Cuando los venezolanos contraataquen, esto podría considerarse como un ataque a un "socio de la OTAN y candidato a miembro". Un Vietnam Parte 2 podría entonces lucharse, no sólo por los EE.UU., sino también por Gran Bretaña, Francia, Bélgica y el tío Tom Cobley.

Aunque no es europeo, Israel ha participado durante mucho tiempo en acontecimientos culturales destacados como el Festival de la Canción de Eurovisión, ¡y a menudo lo ha ganado! También juegan su menos exitoso fútbol en la Liga de Campeones de la UEFA. La siempre creciente invasión de la OTAN hacia la frontera con Rusia ha mantenido, hasta ahora, a Israel fuera de la OTAN. Tenía que conformarse con ser un "socio mediterráneo" junto a países como Egipto y Marruecos.

Las complejas relaciones de Israel con Rusia plantean un dilema para Benjamin Netanyahu. Después de todo, hace sólo unas semanas que el primer ministro israelí se abrió camino hasta el lado del presidente Vladimir Putin en el desfile del día de la Victoria en Moscú. Un gran número de judíos rusos también son ciudadanos de Israel, incluyendo, prácticamente de la noche a la mañana de la semana pasada, a Roman Abramovich. Existe la exención de visado entre los países y existen importantes relaciones económicas.

Estar en bandos opuestos en la larga guerra de Siria ha puesto a prueba las relaciones entre Moscú y Tel Aviv, pero no las ha roto. Así que cuando 18.000 soldados de la OTAN acaban de invadir los Estados Bálticos y Polonia para las octavas maniobras militares del Ataque de Sable dirigidas contra Rusia, nadie esperaba que apareciera el Regimiento Israelí de Paracaidistas. Pero lo hicieron.

Los "ejercicios" están diseñados para ensombrecer la Copa Mundial de Fútbol en Rusia, y para actuar con dureza; como un refuerzo al espectro de sanciones contra Rusia en un momento en el que están empezando a desgastarse, como acaba de demostrar la visita de Putin a Austria.


El mensaje es que nuestro poder blando puede ser muy débil, pero nuestras armas siguen siendo eficaces. Y ahora también tenemos a los israelíes en primera línea. Junto con los recientes e imprudentes bombardeos en Siria, que se acercaron incómodamente a los vitales intereses rusos, y las cada vez más belicosas amenazas de guerra por parte de Israel contra Irán, es posible que los sables comiencen a afilarse en ambos bandos después de que se gane la Copa Mundial.

El valor de la OTAN para su amo estadounidense es que puede pasar por alto los matices individuales de la política de los Estados miembros. Así, mientras Alemania, Italia y Francia se oponen a las interminables sanciones económicas contra Rusia, y donde prácticamente todo el mundo está en contra de Trump con respecto a Irán, el poder institucional independiente de la OTAN y su elaborado sistema de trampas interconectadas pueden sumir a todo el mundo en una crisis, independientemente de los matices de los Estados miembros, por no hablar de la opinión pública hostil.

Puede esperarse que la pertenencia a la OTAN asuma el consentimiento a las órdenes de EE.UU. como una especie de posición por defecto. Que cuando se detone una trampa, la propia alianza entrará en acción antes de que la opinión pública europea pueda siquiera empezar a ponerse las botas.

Hace un par de años compartí una plataforma en un importante festival de ideas en Hay-on-Wye, en la frontera galesa-inglesa, con un general inglés recién retirado que acababa de servir en el Alto Mando de la OTAN.

El general declaró sin rodeos que "las madres británicas tienen que darse cuenta de que sus hijos puede que tengan que entregar la sangre de sus vidas en las calles de Vilnius" en defensa de las posiciones de la OTAN allí.

Mis propias protestas, en el sentido de que Rusia no representaba ninguna amenaza para los Estados bálticos y que, en cualquier caso, las madres británicas nunca habían oído hablar de Vilnius y nunca aceptarían derramar la sangre de sus hijos allí, fueron recibidas con un despreciativo gesto de la mano que señalaba que ninguna agitación contra la guerra de parte de gente como yo tendría ninguna consecuencia.

Creo que la OTAN y sus organizaciones asociadas, lejos de ser un escudo defensivo, son una espada agresiva y cada vez más amplia. Lejos de mantener la paz, representan un peligro claro y presente de guerra. Lejos de representar a "las democracias", la OTAN representa una amenaza real para el control democrático de la política exterior y de defensa de los países miembros. Es por estas razones que en breve relanzaré mi campaña No2NATO. Antes de que sea demasiado tarde para hacerlo.