Traducido por el equipo de SOTT.net en español

Una misteriosa bola de fuego que explotó con la potencia de una pequeña bomba nuclear y que fue detectada no muy lejos de la base aérea de EE.UU. en Groenlandia ha alertado a un explorador espacial de la NASA. Otro pidió calma, diciendo que no es un ataque ruso.
Geminid meteor fireball over Mojave Desert
© Wally Pacholka
Bola de fuego de meteorito géminis sobre el desierto de Mojave
El curioso tuit fue lanzado por Ron Baalke, un explorador espacial del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, a finales de julio. "Una bola de fuego fue detectada sobre Groenlandia el 25 de julio de 2018 por sensores del gobierno de EE.UU. a una altitud de 43,3 km", escribió. La energía de la explosión se estimó en 2,1 kilotones.


La información sobre los restos fósiles cósmicos también inquietó al investigador Hans Kristensen, director del Proyecto de Información Nuclear de la Federación de Científicos Americanos. Dijo que el "meteoro" explotó "por encima del radar de alerta temprana de misiles en la Base Aérea de Thule", la base más septentrional de Estados Unidos, que ha operado en la isla desde la década de 1940.


El científico no dejó pasar la oportunidad de una broma del tipo 'los rusos lo hicieron'. "Todavía estamos aquí, así que concluyeron correctamente que no fue un primer ataque ruso", escribió, señalando que "hay casi 2.000 bombas nucleares en alerta, listas para ser lanzadas".

Los seguidores de Kristensen, sin embargo, no respiraron aliviados. Al revés, el mensaje desencadenó tuits de personas desconcertadas: