
Un anillo en la órbita de Mercurio
Guillermo Stenborg y Russell Howard, investigadores en el Laboratorio de Investigación Naval de Washington D.C. (EE.UU.), han presentado evidencias de la presencia de una fina neblina de polvo cósmico de 15 millones de kilómetros de ancho, en la que el planeta Mercurio, de apenas 4.800 kilómetros de diámetro, «flota» en su eterno viaje alrededor del Sol.
Los investigadores hicieron esta detección gracias a un modelo elaborado por ellos a partir de imágenes captadas por STEREO (Solar and Terrestrial Relations Observatory), un par de satélites situados en la órbita de la Tierra y que toman imágenes del Sol desde dos puntos diferentes. Dieron con una forma de averiguar cuánto polvo hay en esa región gracias sus trabajos previos, que se centraban en reducir la contaminación lumínica provocada por el polvo espacial para captar la luz de la corona, la capa más externa del Sol, y que es 100 veces menos brillante.
De este modo descubrieron que en la órbita de Mercurio existe una región en la que hay más polvo del que se esperaba. «No es algo aislado», ha dicho Howard en un comunicado. «Alrededor del Sol, sin importar la posición de la nave, pudimos ver el mismo incremento del cinco por ciento en el brillo o densidad del polvo. Esto indica que hay algo ahí, y que se extiende alrededor del Sol».
Hasta ahora, se había dado por sentado que Mercurio era demasiado pequeño y que estaba demasiado cerca del Sol como para capturar un anillo de polvo, sin que el viento solar o el magnetismo lo dispersara.
Ahora, gracias al modelo desarrollado, los investigadores tienen nuevas herramientas para aprovechar las observaciones de la sonda Parker Solar Probe. Una de las cosas que se podría hacer es buscar la región en la que el Sol ha limpiado el polvo del entorno, lo que dice mucho sobre la composición y origen de estas partículas.
¿Nuevos asteroides en Venus?
Además de esto, los investigadores Marc Kuchner y Petr Pokorny han sugerido un modo de resolver un antiguo enigma: el de saber de dónde procede el anillo de polvo de la órbita de Venus. Estos científicos han elaborado un modelo que les ha llevado a concluir que este procede de un grupo de asteroides que siguen al planeta en su órbita y que aún no han sido detectados.
«Creo que lo más interesante de este resultado es que sugiere la existencia de una población que tiene pistas sobre cómo se formó el Sistema Solar», ha dicho Kuchner. De hecho, con las herramientas adecuadas, estos asteroides aportarían indicios sobre la historia del Sistema Solar y su evolución química, tal como ha apuntado Kuchner.
El anillo de Venus es mayor que el de Mercurio. Tiene una altura de 26 millones de kilómetros y una extensión de 9,7 millones. Se cree que es un 10 por ciento más denso en el anillo que en el espacio de alrededor, y que sus granos tienen un tamaño comparable a los de un papel de lija.
En su investigación, los autores tuvieron que justificar la existencia de un grupo de asteroides en una situación, en la órbita, que se conoce como resonancia. La opción más plausible que encontraron Kuchner y Pokorny es aquella en la que dichos asteroides están ahí desde el nacimiento del Sistema Solar. A la vista de lo reproducido en su modelo, es posible que allí exista un puñado de rocas cuyos impactos habrían creado la banda de polvo que forma el anillo de polvo de Venus. Lo próximo será echar un vistazo para comprobarlo, con telescopios como el Hubble.



Comentario: Observe que no se trata en realidad de una observación/descubrimiento directo del polvo, sino que se basa en el comportamiento de la luz en el sistema solar con la ayuda de modelos matemáticos que apuntan a enormes cantidades de polvo alrededor de Mercurio y también de la Tierra y Venus. Sería interesante saber si se trata de polvo recién adquirido de los escombros de cometas que están entrando actualmente o si acaban de descubrirlo accidentalmente.
Curiosamente, estos "nuevos fenómenos/descubrimientos" en el sistema solar no son los únicos que han desconcertado a los científicos en los últimos dos meses. Hay un número de nuevos descubrimientos/fenómenos que han sido descubiertos alrededor de la Tierra, el sistema solar y el espacio en los últimos dos meses. Lo que sigue son sólo algunos:
- En julio de 2018 una zona del tamaño de Italia se oscureció durante el día en Siberia.
- En julio de 2018 Los científicos descubren 12 nuevas lunas alrededor de Júpiter con un interesante "bicho raro" entre ellos. Vean lo que Pierre Lescaudron y Laura Knight comentaron sobre las lunas posiblemente nuevas adquiridas en el sistema solar en el 2014 en su libro Cambios planetarios y la conexión humano cósmica. (libro en inglés)
- En marzo de 2018 los científicos descubren una "nueva aurora en los cielos subpolares" alrededor de la tierra llamada "Steve" que sigue siendo un misterio, ya que en realidad no es ni una "luz polar" ni una "aurora", sino algo completamente nuevo y no comprendido por la mecánica habitual.
- En febrero de 2009 un satélite ruso descubre misteriosas explosiones de luz en la atmósfera de la Tierra que es posiblemente "un nuevo fenómeno físico".
- Un año antes, alrededor de marzo de 2018 los científicos descubren algo en el espacio "72 EXPLOSIONES MISTERIOSAS INCREÍBLEMENTE BRILLANTES Y LOS ASTRONOMOS NO SABEN DE DONDE VINIERON".
- En febrero los científicos anunciaron el descubrimiento de cientos de miles de galaxias aún no descubiertas y miles de nuevos objetos y fenómenos astronómicos.
Algunos de los descubrimientos anteriores y "nuevos fenómenos" podrían no ser tan misteriosos si el científico involucrado se educara sobre las propiedades eléctricas/plasmáticas que parecen gobernar el espacio, incluyendo la Tierra. Lo mismo podría decirse de todos esos nuevos objetos y de la ignorancia de la comunidad científica sobre los enjambres cíclicos de cometas y los cataclismos asociados a ellos con sus repetidos y profundos efectos sobre la Tierra y la humanidad en casi todas las civilizaciones humanas en el pasado, hasta el presente.Dicho esto, ¿podría la pequeña selección anterior señalar algunos de los grandes cambios que están ocurriendo ahora mismo en la Tierra y en el espacio en general? ¿Son muchos de esos "nuevos descubrimientos" realmente nuevos fenómenos y/o objetos entrantes que se relacionan con todo esto sucediendo AHORA MISMO y no sólo fruto de una "tecnología mejorada" que podría detectar esas cosas ahora y no antes?