La Vía Láctea se encuentra dentro de una enorme burbuja, donde la densidad es mucho menor que en el resto del universo, sugiere el nuevo estudio de Lucas Lombriser, físico teórico de la Universidad de Ginebra.
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Las observaciones astronómicas de muchos años han demostrado que el gigante universo donde vivimos, sea lo que sea, se está expandiendo misteriosamente a un ritmo cada vez mayor.

Sin embargo, los científicos han luchado durante años para acordar diferentes estimaciones de la tasa de expansión de nuestras fronteras cósmicas. Las mediciones de la constante de Hubble (H0) — unidad que describe la velocidad de la expansión del universo — , obtenidas por métodos diferentes pero fiables, varían considerablemente entre sí.

Según Lombriser, estamos viviendo en una vasta burbuja de 250 millones de años luz de diámetro, lo que explica las divergencias en las mediciones.
"Si estuviéramos en una especie de burbuja gigantesca en la que la densidad de la materia sería significativamente menor que la que conocemos para todo el universo, eso tendría consecuencias en las distancias de las supernovas y, en última instancia, en la determinación de H0", explica Lombriser en su estudio.
El físico calculó que si la densidad de la materia en el interior es 50% más baja que la del resto del universo, esto explica por qué los resultados para H0 varían tanto.

"No es fantasía de un teórico. Hay muchas regiones como la nuestra en el vasto universo", aseguró el científico