Los autores del proyecto confían que podrán aprender un montón gracias a la abundancia del material, que podría arrojar luz sobre el origen de la vida en la Tierra.
asteroide Ryugu, a la Tierra,sonda Hayabusa 2 ,sorprende a los científicos
© JAXA / AFP
Fragmentos del asteroide Ryugu traidos a la Tierra.
Especialistas de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) aseguran haber perdido el habla de la emoción luego de descubrir que la gran cantidad de fragmentos del asteroide Ryugu traídos recientemente a la Tierra por la sonda Hayabusa 2.

El investigador Hirotaka Sawada explicó que, junto con sus colegas, esperaban obtener unos 0,1 gramos del material extraterrestre. Sin embargo, cuando abrieron por primera vez la cápsula y vieron la cantidad que había sido recolectada en la muestra, se quedaron sin palabras.

"Creo que a continuación probablemente grité, no lo recuerdo realmente. Fue verdaderamente diferente a lo que esperaba. Había una cantidad abundante", expresó Sawada, según citan medios locales.

Los expertos ahora se ocuparán de retirar los fragmentos del asteroide de la cápsula, examinarlos y determinar su peso exacto antes de investigar minuciosamente las propiedades del material. Y en opinión de Sei-uchiro Watanabe, profesor de la Universidad de Nagoya, los científicos podrán aprender mucho gracias a este descubrimiento.

La cápsula en cuestión aterrizó el pasado 6 de diciembre en un desierto del sur de Australia. Son las primeras muestras tomadas del material subterráneo de un asteroide. Los científicos esperan que este material pueda contribuir a las investigaciones sobre el origen de la vida en la Tierra, dado que el Ryugu, que tiene unos 4.600 millones de años, habría sufrido cambios mínimos desde la formación del sistema solar.

La Hayabusa 2 fue lanzada rumbo al asteroide en diciembre del 2014 desde la isla japonesa de Tanegashima. Durante su misión, realizó dos aterrizajes exitosos en la superficie de Ryugu, a fin de obtener muestras de capas más profundas del cuerpo cósmico. La sonda continuará en el espacio abierto e iniciará la exploración de otro asteroide, llamado '1998 KY26'.