En el área metropolitana de la capital de Argentina, las escuelas pudieron retomar este 16 de junio las clases presenciales suspendidas el 19 de abril. Ante el aumento de casos de COVID-19, la enseñanza virtual se mostraba nuevamente necesaria. En la primera quincena del mes, el país duplicó el ritmo de inoculaciones y se evitaron 5.500 muertes.
Buenos Aires school
© Sputnik / Francisco Lucotti
Justo cuando arrancó el frío, Argentina comenzó a sentir la baja del índice de contagios producto de las medidas de confinamiento que tuvo que imponer el presidente, Alberto Fernández, cuando comenzó a azotar la segunda ola de la pandemia a mediados de abril, y gracias a la intensificación de la aplicación de vacunas.


Comentario: La baja en el índice de contagios tal vez no tuvo nada que ver con la intensificación de la aplicación de las vacunas, simplemente que el virus empezó a volverse menos letal y por ende menos personas reportaban síntomas.


El ciclo lectivo había comenzado como presencial a fines de febrero de 2021, pero se suspendieron el 19 de abril. Luego de dos meses de clases virtuales, los 3,5 millones de alumnos de primaria y secundaria del conurbano de Buenos Aires, el área más densamente poblada del país y donde habita un tercio de la ciudadanía, pudieron volver a las aulas.
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"Estamos contentas ambas. Ellos necesitan ver a sus compañeros y que las maestras les enseñen en las aulas. Es muy difícil estar al día con los programas de estudio a distancia, porque no tienen la misma carga horaria ni el mismo seguimiento; todos están atrasados con los aprendizajes", dijo a Sputnik Yamila, madre de Amelie, de nueve años, quien asiste a las escuela pública primaria Nro. 8, en el distrito de Vicente López, en la zona norte del Área Metropolitana de Buenos Aires.


Comentario: Este es el problema con las prácticas de aprendizaje a distancia, la educación que se le podría otorgar a los niños pierde calidad, y la interacción social que ayuda a regular su comportamiento, asi como fortalecer su sistema inmune es casi completamente nula. Lo cual podría terminar de manera irónica en una población joven mucho más débil.


A las primeras semanas de aislamiento impuesto por el presidente en abril le siguió una flexibilización en la circulación de trabajadores y la apertura gradual pero limitada de actividades y comercios. Por medio de una disputa judicial, la capital argentina, conducida por la oposición a nivel nacional, no acotó nunca la suspensión de la presencialidad.


Comentario: La historia de esta disputa legal en Buenos Aires denota que el deseo de no permitir a los estudiantes regresar a las aulas fue más ideológico que científico.


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Según las autoridades de la provincia de Buenos Aires, el índice de contagios diarios en el conurbano bonaerense bajó del límite de 500 por cada 100.000 habitantes, lo que habilitó el regreso a las aulas, como indica el decreto presidencial para las zonas de alerta epidemiológica. Por ahora, buena parte de la provincia seguirá con clases virtuales.


Comentario: Los números otorgados por las fuentes oficiales son, por lo menos, muy poco confiables.


"Extraño ver a mis amigos, las clases que más me gustan son las de educación física porque podemos jugar. A algunos los pude seguir viendo en casas. Mis papás pensaban que iba a ser como el año pasado", comentó feliz Santiago, acompañado por su tía, antes de entrar a la escuela.
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Luego de un 2020 con las aulas cerradas y un comienzo con tropiezos, gran parte de Argentina inicia actividades en las escuelas después de un ciclo lectivo condicionado por el aislamiento. La decisión busca además reconectar a los alumnos desvinculados y evitar la profundización de la desigualdad, marcada por la brecha digital en las limitaciones al acceso a la tecnología y las pérdidas irreparables de los estratos sociales más vulnerables.

Vacunación arriba del promedio

Argentina recibió ya 20 millones de vacunas. En las últimas dos semanas, el país pasó de un ritmo promedio de 150.000 a 300.000 vacunas por día. Alrededor de 65% del personal educativo ya recibió por lo menos una dosis.

Al 15 de junio, 7,6% de la población ya está completamente inoculada y 29,4% recibió al menos una aplicación, lo que la coloca tercera en la región detrás de Chile y Uruguay y por encima del promedio global, que registra a 6,2% del mundo con la vacunación completa.

La ministra de Salud, Carla Vizzotti, comentó que, gracias al impacto de la vacunación, se evitaron más de 5.000 fallecimientos que arrojaban las proyecciones. De acuerdo a datos de la cartera sanitaria, la letalidad del virus en 2020 fue de 2,8% y en lo que va de 2021, de 1,4%, lo que significa que se redujo a la mitad. La polarización educativa, aumentada por la brecha económica y su relación con el acceso a dispositivos tecnológicos e internet, es uno de los golpes más duros a largo plazo que dejó en las infancias la pandemia. El ministro de Educación, Nicolás Trotta, reconoció que uno de cada diez estudiantes en Argentina tuvo nula o escasa relación con el sistema escolar durante 2020, lo que equivale a un millón de alumnos.


Comentario: Intentar proyectar los fallecimientos que fueron evitados gracias a las vacunas es casi imposible, y asume que las vacunas son completamente saludables y no tienen ningún efecto adverso. Es irresponsable y carece de significado.


El protocolo oficial incluye el concepto de burbuja, que refiere a los alumnos de cada aula, manteniendo el coeficiente de distanciamiento social de 1,5 metros para el espacio determinado, que no deberán entrar en contacto con otras.
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Como los docentes circulan por varias burbujas, en caso de detectarse un caso positivo, se aislarán durante 10 días todos los integrantes de aquellos grupos a los cuales el docente asistió 48 horas antes.

Muchas escuelas adoptan un sistema mixto, que combina presencia física y virtual, debido a las limitaciones edilicias. En la provincia de Buenos Aires, donde vive un tercio de la población nacional, unas 4.000 escuelas pueden cumplir con la presencialidad completa los cinco días de la semana, pero otras 12.000 deben alternar en grupos a los alumnos, que rotan de manera semanal.

Se debe cumplir con el distanciamiento e intensificar medidas como el uso de tapaboca, control de temperatura, lavado de manos, limpieza y desinfección. El personal y los alumnos y sus acompañantes deben tramitar el certificado de circulación y tienen prioridad en el uso del servicio público de transporte de pasajeros.El país austral registra un acumulado de más de 4,1 millones de casos confirmados de COVID-19 y más de 86.000 muertes relacionadas a la enfermedad. El promedio de nuevos casos diarios detectados en un lapso de siete días ronda los 25.000, pero muestra una tendencia a la baja desde su pico a principios de junio.