Traducido por el equipo de Sott.net

Así que aquí estamos, 20 meses en la agenda más insidiosa jamás perpetrada, y ahora es manifiestamente obvio que los "teóricos de la conspiración" tenían razón.
vaccine freedom juice
© Desconocido
Su suminstro a perpetuidad de zumo de libertad
Australia es ahora una tiranía en toda regla; el Pase Verde se puede encontrar por toda Europa; decenas de miles de trabajadores de la salud han sido despedidos por no tomar un peligroso producto experimental que no previene ni la infección ni la transmisión, dejando a los ancianos en las residencias en una situación desesperada; Austria ha resucitado el concepto de Untermenschen (subhumano) por primera vez desde el pequeño dictador con bigote; se está pinchando a los niños con un producto que no tiene ningún beneficio para su salud y tiene enormes riesgos; y el pajarraco de Barrio Sésamo es considerado ahora una autoridad superior en terapias genéticas de ARNm que el tipo que inventó la tecnología. Bienvenidos al manicomio.

Para aquellos que han estado vendiendo la broma de que estas eran ideas propias de los "teóricos de la conspiración" durante 20 meses, déjenlo. Prácticamente todo lo que les advertimos el año pasado se ha hecho realidad, está en proceso de hacerse realidad o, de hecho, ha resultado ser una pálida imitación de lo que está sucediendo en realidad. Hay cosas que ni siquiera los más descabellados de los nuestros podrían haber imaginado, incluso si hubiéramos pasado una década en un sótano con nuestro mejor sombrero de papel de aluminio tratando de perfeccionar nuestra entrada para el Premio al Escenario Más Demente del Mundo. Como el cierre de sociedades y economías enteras, en aras de un virus con una tasa de supervivencia del 99,9%*. Como hacer que todo el mundo ande con gamuzas cubriéndose la cara, en aras de un virus con una tasa de supervivencia del 99,9%. Como hacer que la gente se inyecte con una tecnología nueva, nunca antes utilizada en las vacunas, que utiliza nanopartículas de lípidos para distribuir el ARNm por todo el cuerpo, donde luego hace que se produzcan miles de patógenos tóxicos en todos los órganos del cuerpo, en aras de un virus con una tasa de supervivencia del 99,9%.

Sin embargo, ahora parece que nos acercamos a un punto de inflexión. Las autoridades que han perpetrado el asalto propagandístico más enfermizo y escurridizo jamás visto, se están volviendo inevitablemente bastante engreídas. Esto es inevitable, por supuesto, ya que los sociópatas arrogantes tienden a confiarse cuando parecen salirse con la suya con sus audaces planes. Así funciona el mundo de Dios. Tan confiados están, de hecho, que en Gran Bretaña (como ha sucedido en otros lugares) el Actor en Jefe acaba de anunciar que aquellos que se inyectaron su ARNm experimental para poder obtener su libertad tendrán que tomar la siguiente, o su estatus será precisamente el mismo que el de aquellos que han sido absurdamente burlados como "Anti-Vacunas":
"Las inyecciones de refuerzo les harán la vida más fácil en todo tipo de aspectos y tendremos que ajustar nuestro concepto de lo que constituye una 'pauta completa'", dijo.
¿Lo entiende usted? ¿Empieza a ver lo que están haciendo ahora? ¿O sigue siendo una teoría de la conspiración? Si piensa lo segundo, tendrá que explicar a qué se refiere. ¿Es la Teoría de la Conspiración la idea de que van a hacer que todo el mundo tome refuerzos interminables para un virus con una tasa de supervivencia del 99,9%? ¿O es la idea de que hay algo nefasto en obligar a todo el mundo a tomar refuerzos interminables para un virus con una tasa de supervivencia del 99,9%?

La conclusión es la siguiente: con un movimiento de la mano, al igual que los 35 millones de británicos que fueron a vacunarse, creyendo que era su camino hacia la libertad, ahora se enfrentan a la posibilidad de convertirse en no vacunados si no cumplen. Y muchos no lo harán. Muchos se sentirán comprensiblemente molestos, dándose cuenta de que han sido engañados, y no desean volver a serlo. Muchos de los que han sufrido reacciones adversas graves por estas vacunas que producen patógenos no querrán volver a pasar por eso. Muchos se habrán dado cuenta de que algo pasa después de recibir las vacunas y de investigar un poco. Es posible que, por ejemplo, se hayan topado con este reciente y espeluznante estudio de las Universidades de Estocolmo y Umeå, que demuestra que la proteína Spike (que estas vacunas hacen que el cuerpo produzca miles de millones en todo el cuerpo), realmente entra en el núcleo de la célula y perjudica la reparación del daño del ADN. No me cabe duda de que los que están detrás de todo esto lo sabían muy bien antes de iniciar el mayor experimento médico de la historia, como resume muy bien este médico.

Lo que nos lleva a lo que el Régimen austriaco acaba de introducir, lo que el Régimen alemán está considerando ahora, y lo que otros Regímenes están sin duda a punto de seguir: un Confinamiento de los no vacunados o Untermenschen, que les prohíbe participar en casi todos los aspectos normales de la vida. Uno podría haber pensado que estos dos países serían muy cuidadosos a la hora de implementar un sistema que recuerda inquietantemente a uno impuesto en su día por cierto dictador, pero aparentemente las lecciones de la historia y el sentido de la ironía han abandonado los pasillos del poder.

Desde el punto de vista médico, esto es un completo disparate, ya que el producto en cuestión no previene ni la infección ni la propagación de un virus con una tasa de supervivencia del 99,9%, pero puede ser que muchos de los "vacunados" aprueben esta acción. Si es así, les aconsejo que lo piensen muy bien. Verán, las autoridades no están creando una clase fija de Untermenschen, lo que por supuesto sería horrible. No, al insistir en que todos se inyecten refuerzos continuos para poder contar como totalmente vacunados, lo que están haciendo es crear una categoría fluida. Lo que quiero decir es que cualquier miembro del público que se niegue a recibir su próximo ARNm o ADN productor de patógenos, ya sea por conciencia, lesión o simplemente por un sentido despierto de lo que se le está haciendo, se encontrará con que se une a la clase de los sucios, impuros, subhumanos como yo. En otras palabras, la condición para permanecer fuera de los Untermenschen es aceptar ser un esclavo del Estado Vacuna por el resto de tu vida.

Permítanme decirlo de otra manera. Todos y cada uno de nosotros, tanto si nos hemos vacunado como si no, somos considerados como "Untermensch" por los autores de este crimen, a menos que aceptemos ser rellenados con su producto de ARNm inductor de patógenos, para un virus con una tasa de supervivencia del 99,9%, de forma regular, quizás incluso durante el resto de nuestras vidas. En cualquier caso, es una esclavitud.

Por lo que hago esta petición urgente a los vacunados:
Están ustedes a sólo una "inyección de refuerzo" de distancia de ser degradados. ¿Es esto a lo que llaman libertad? ¿Es esto lo que pensaban que estaban recibiendo cuando se vacunaron? ¿No están furioso porque les han mentido? Si es así, vengan y únanse a los que nos hemos opuesto a este ataque demoníaco contra la humanidad durante meses, y por la gracia de Dios y a través de su poder vamos a derrotarlo y patear su trasero de vuelta al Foso sin Fondo de donde vino.
* La afirmación de la tasa de supervivencia del 99,9% proviene del Gobierno del Reino Unido, que respondió a una pregunta parlamentaria escrita aquí sobre la tasa de mortalidad general por infección con la respuesta de 0,096%. Esta cifra es inferior a la indicada en el sitio web de la OMS aquí, que aceptó el cálculo de John Ioannidis de una tasa de mortalidad por infección del 0,23% (es decir, una tasa de supervivencia del 99,77%). Sin embargo, el profesor Ioannidis ha reevaluado su cálculo inicial al 0,15% (por lo que la tasa de supervivencia es del 99,85%) aquí. Todo ello, por supuesto, sin la aplicación de protocolos de tratamiento eficaces, que se calcula que salvan la vida de hasta el 85% incluso de las personas más vulnerables, pero que han sido suprimidos y censurados sin piedad por los gobiernos y los medios de comunicación.