Padres de una niña de 13 años de Florida presentaron el mes pasado una demanda federal contra el distrito escolar luego de que la escuela a la que asiste su hija la empujara a adoptar una "transición de género" a espalda de ellos.
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Imagen ilustrativa en la que se observa a una niña jugando.
January y Jeffrey Littlejohn, de Tallahassee, Florida, accionaron contra las autoridades de la Escuela Media Deerlake, por pasar por sobre el derecho de ellos como padres, haciendo que su hija entrara en un 'plan de transición de género' sancionado por la escuela, sin que ellos fueran notificarlos, acorde a lo que informó el Washington Examiner.
"Los demandados han violado los derechos fundamentales de los demandantes, entre otras cosas, al aplicar un protocolo que elude explícitamente la notificación y la participación de los padres en decisiones críticas que afectan a la salud mental, emocional y física de sus hijos, es decir, la afirmación por parte de los niños de una identidad de género discordante y las adaptaciones para facilitar la afirmación de la identidad de género discordante en la escuela", dice el primer tramo de la demanda.
Además, respecto de la acción engañosa de la escuela, la demanda alega: "Los acusados ​​violaron aún más los derechos fundamentales de los demandantes al ordenar al personal que engañara a los padres utilizando el nombre de nacimiento de los niños y los pronombres correspondientes en presencia de los padres o en comunicación con ellos mientras usaban el nuevo nombre y pronombres elegidos por los niños en cualquier otro momento".
Según los que manifestó su madre, la niña que se identifica como AG en los documentos judiciales, había hablado con ella sobre su confusión de género, e incluso le había preguntado si podía usar un nombre de niño, por lo que ambos padres decidieron encontrar apoyo en un consejero de salud psicológica para tratar ayudarla en su disforia de género.

Acorde a lo que dice también la demanda, los padres de la niña hablaron sobre la situación que planteó su hija con la profesora de matemáticas, Rima Kelly, quien se ofreció a comunicarle a las autoridades de la escuela, algo que los Littlejohn no aceptaron.

Pero luego de unas semanas, se dieron cuenta de que la escuela se había reunido con su hija y estaba 'colaborando' con ella para que adoptara un cambio de género dentro del ámbito educativo cuando su niña le contó que le habían preguntado qué baño quería usar.

La escuela no negó el hecho, la reunión ocurrió el 8 de septiembre, y para justificar su accionar citó una ley contra la discriminación que les prohibía informar a los padres sobre dichas reuniones a menos que la hija autorizara a que estos presencien la reunión.

La demanda dice que el Distrito Escolar ordena a las autoridades escolares a que no se les informe a los padres alegando que los niños pueden quedarse sin hogar si los padres no aceptan su nueva identidad de género, y basa todo esto en una "Guía de apoyo para lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales, disconformes de género..." creada por el Comité de Equidad LGBTQ del Distrito.

Respecto de esto, Vernadette Broyles, la abogada de los padres demandantes expresó: "Lo que hizo el distrito escolar equivale a decir que los niños deben estar protegidos de sus padres, y no por sus padres. Esta guía que tenían y sus acciones transmiten el mensaje de que se presume que los padres son peligrosos para sus hijos".

"Esta demanda trata realmente de proteger los derechos de los padres de criar a sus hijos sin la interferencia de los funcionarios del gobierno", dijo Broyles. "Pero también se trata de proteger y defender a los niños vulnerables que se encuentran en el centro de estas situaciones", agregó la abogada de los Littlejohn.

El caso es Littlejohn vs. La Junta Escolar del Condado de León se encuentra en el Tribunal de Distrito del Norte de Florida a la espera de una resolución.