Informes recientes revelaron que el gobierno del Reino Unido ha bloqueado la palabra 'Navidad' en una serie de anuncios gubernamentales destinados a alentar a los estudiantes a aplicarse la vacuna contra el virus (COVID-19) y adoptar cuidados especiales en los viajes durante el período vacacional navideño.
Navidad
© Wikimedia Commons/François Rejeté
La gente festeja la Navidad en todas partes del mundo. 23 de diciembre de 2006
La campaña en cuestión originalmente habría girado en torno al lema de "No te lleves el COVID a casa por Navidad", como parte de un plan más profundo que busca impedir la expansión del coronavirus chino, a pesar de contar con gran parte de su población vacunada.

Sin embargo, según se detalla en correos electrónicos filtrados a The Daily Mail, funcionarios del gobierno de Boris Johnson bloquearon la palabra 'Navidad' argumentando que podría ser ofensivo para los miembros de religiones minoritarias.

La resolución despertó cierta polémica, sobre todo teniendo en cuenta que el Reino Unido posee más del 70 por ciento de su población de religión Cristiana.

En el correo electrónico se puede leer: "La Oficina del Gabinete nos ha advertido que no deberíamos usar la palabra Navidad, ya que la campaña del gobierno debe ser inclusiva y algunas religiones no celebran la Navidad..."

En su reemplazo habrían optado por decir frases como 'No te lleves el COVID a casa durante las vacaciones', omitiendo la festividad cristiana que es el verdadero objetivo del período vacacional.

La medida fue incluso criticada por miembros de otras religiones, quienes supuestamente se podrían haber sentido 'ofendidos'.

Tal es el caso de Saqib Bhatti, diputado conservador de Meriden, que dijo: "Como musulmán, me parece ridículo que no podamos disfrutar de esta época especial del año", y continuó diciendo: "Espero poder mostrarle a mi nuevo hijo su primer árbol de Navidad. La idea de que no se puede mencionar la Navidad es completamente ridícula".

La Navidad es una de las festividades cristianas más importantes, y más allá de las inclinaciones políticas y religiosas es innegable que la cultura cristiana forma parte de los cimientos de occidente.

El gobierno planea usar 'influencers' de las redes sociales en sitios como TikTok e Instagram, para presionar a los 1,2 millones de estudiantes que viajarán a casa al final del trimestre a que tomen una prueba de COVID con anterioridad.

Sectores conservadores vienen denunciando que las ideologías progresistas, no solo en Gran Bretaña sino en todo el mundo, vienen desde hace años intentando desprestigiar y quebrar con las tradiciones católicas como la Navidad.

Recientemente hubo un hecho que fue también muy criticado por religiosos de todo el mundo. La compañía de Servicio Postal de Noruega lanzó un anuncio navideño mostrando un polémico romance homosexual entre Papá Noel y un hombre llamado Harry.

La publicidad además incluye imágenes explícitas de un beso apasionado entre los dos hombres, lo que terminó de despertar fuertes críticas.

Obviamente, la publicidad fue bien recibida y halagada por sectores progresistas que promueven la ideología LGBT. Por el contrario, en los círculos conservadores se comprendió la publicidad como un intento más de adoctrinamiento infantil que busca normalizar e incluso promover la homosexualidad. Al mismo tiempo que banaliza una festividad tan importante como la Navidad, en la que se festeja justamente el nacimiento de Jesús.