Un grupo de feministas radicales en defensa del aborto, se ubicaron el miércoles 1 de diciembre frente a la Corte Suprema y, buscando llamar la atención y provocar al público conservador, comenzaron a ingerir supuestas 'píldoras abortivas' frente a la multitud que las observaba con asombro.
feminist protest
© Twitter/@sheermean
Mujeres feministas ingieren pastillas abortivas en público frente a la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos. 1 de diciembre de 2021
Las feministas pertenecen a una conocida agrupación abortista llamada Shout Your Abortion. El miércoles por la mañana se ubicaron delante de una gran pancarta que decía: "Estamos tomando píldoras abortivas", y frente a ellas se podía observar una gran bolsa llena de pequeñas cajas blancas con la etiqueta "píldoras abortivas".

La fundadora de la organización, Amelia Bonow, fue una de las mujeres que frente a la multitud ingirió una de las pastillas, al mismo tiempo que se las podía escuchar gritar con desenfreno y repetidamente: "¡Para siempre! ¡Pastillas abortivas!".

Luego de que ingirieron las píldoras, las activistas del aborto que se encontraban a su alrededor comenzaron a festejar y aplaudir.

Si bien no está claro aún si alguna de las mujeres estaba realmente embarazada o si las pastillas efectivamente son las que decían estar ingiriendo, el acto es sumamente condenable teniendo en cuenta no sólo la cuestión moral de promover libremente una práctica abortiva sin medir consecuencias, sino además por el riesgo físico que implica ingerir ese tipo de medicamento sin supervisión.

Expertos destacan que las drogas abortivas no son un juego, de hecho las estadísticas recientes muestran que decenas de mujeres han muerto y miles han terminado en una cama de hospital por ingerirlas durante los últimos años.

Amelia Bonow ya había recibido una catarata de críticas cuando a mediados de agosto publicó una serie de videos en vivo en los que se muestra ingiriendo píldoras abortivas, con el objetivo de mostrarles a las mujeres que el aborto "no tiene por qué ser necesariamente un gran problema".

En el primero de los videos, se puede ver a Bonow promoviendo el uso de las pastillas abortivas, minimizando absolutamente los riesgos, indicando como conseguirlas fácilmente y haciendo especial hincapié en que pueden ser consumidas sin la supervisión de un médico o persona especializada.

El segundo video es mucho más polémico aún. En él se puede ver como Bonow compra las píldoras de modo online a una agrupación supuestamente sin fines de lucro que comercializa las drogas abortivas a un precio de 150 dólares aproximadamente. También aclaró que ella no está embarazada y solo va a consumir las pastillas para experimentar sus efectos.

Luego, la influencer, muestra como ingiere las pastillas. Un día después, es tiempo de ingerir las cuatro píldoras de Misoprostol. "Cuando el Misoprostol comienza a actuar, hace que una persona experimente calambres, sangrado, náuseas, vómitos y diarrea", dijo. "Básicamente, te provoca calambres en todo lo que hay en el útero".

La siguiente imagen del video dice ser tomada varias horas después, cuando los efectos de la droga ya habían pasado. Su compañera de cuarto la interroga sobre como se siente, y Banow admite no haber dormido en toda la noche por los dolores, malestares estomacales y sangrado.

A pesar de todo, enfatizó: "Me siento bien". Y, "si estuviera embarazada y no quisiera estarlo, sería genial".

El método promovido por la influencer pro aborto, se suele recomendar hasta las 10 semanas de embarazo, aunque muchas mujeres, sobre todo aquellas que no están bien asesoradas, lo utilizan de forma tardía generando efectos más devastadores aún.

La píldora de Mifepristona, la cual se ingiere en la primera etapa del aborto, bloquea la hormona progesterona y hace que el revestimiento del útero de la madre se rompa, cortando la sangre y la nutrición del bebé, lo que produce la muerte del mismo.

Uno o dos días después, la mujer debe tomar Misoprostol. Estas píldoras provocan fuertes calambres, contracciones y, a menudo, sangrado abundante para forzar al bebé muerto a salir del útero de la mujer.

Todo esto sucede mientras la Corte Suprema ha acordado reconsiderar el precedente caso de Roe v. Wade, a través del cual se prohibió durante décadas a los estados prohibir las prácticas abortivas. Los escenarios posibles luego de que se expida la Corte son varios y ahora solo resta aguardar el veredicto.