La Agencia del Medicamento evalúa la adquisición de antídotos contra el virus tradicional y de antivirales específicos tras dispararse los casos.
Viruela del mono, número de casos
© Teresa Gallardo
Viruela del mono, número de casos
islamiento y rastreo de contactos, vacunas y antivirales. Esa es la estrategia que está aplicando el Ministerio de Sanidad para tratar de controlar el brote en España de viruela símica que, por ahora, cuenta con 21 casos confirmados y 19 sospechosos en la Comunidad de Madrid, y otro posible en Gran Canaria. Según ha podido saber LA RAZÓN, el departamento que dirige Carolina Darias evalúa, a través de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), la posible compra masiva de dosis de una vacuna aprobada frente a la viruela tradicional, que también es útil para frenar la transmisión del virus de la viruela del mono y para el que en Europa no existe ninguna específica aprobada.

Sanidad actúa siguiendo la estela de Reino Unido -que está empezando a hacer acopio de dosis y a ofrecerlas a los contactos estrechos de los casos positivos- y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC) que pidieron ayer que «si hay vacunas contra la viruela disponibles en el país, la vacunación de contactos estrechos de alto riesgo debería ser considerada después de un estudio de beneficio de riesgos». También como respuesta a la petición de algunas comunidades, como Madrid, de que se iniciara con urgencia la evaluación de vacunas para tratar a los contactos de los afectados.

Madrid pide celeridad

Así lo manifestó ayer la directora general de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, Elena Andradas, en la reunión de la Comisión de Salud Pública en la que urgió, en varias ocasiones, al Ministerio sobre la necesidad de adquirir vacunas «cuanto antes» para controlar la transmisión. Por su parte, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, explicó ayer a los medios que la Dirección General de Salud Pública se había puesto en contacto con la AEMPS para consultarle si la vacuna evitaría el desarrollo de los síntomas si se ponía a los contactos de los afectados en los cuatro primeros días. «También se sabe que, si se hace del día 4 al 14, podría atenuarse la evolución clínica», añadió.

Asimismo, desde Sanidad se están haciendo gestiones para adquirir un antiviral llamado Tecovirimat, efectivo contra varios tipos de viruela.

Solo a contactos de los casos

La vacuna no será administrada a la población general, sino solo a los contactos de los casos confirmados. La estrategia de contención -denomina de «anillos», y que fue utilizada con éxito para erradicar la viruela en 1977- consiste en identificar un caso, aislarlo y ponerle tratamiento. El segundo paso es rastrear e identificar a sus contactos para vacunarles y vigilar que no desarrollen síntomas. Y así, en forma de anillos alrededor de los positivos, hasta que se consigue acabar con todas las cadenas de transmisión.

El suero que se está estudiando adquirir se llama Imvanex y su fabricante es el laboratorio danés Bavarian Nordik. La Agencia Europea del medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) lo autorizó en 2013 frente a la viruela tradicional, «pero podría proteger de la viruela del mono en humanos en alrededor del 85%, según la experiencia con las vacunas usadas antes de la erradicación de la viruela humana», señaló el virólogo del Centro Nacional de Biotecnología (CNB), Mariano Esteban.

«Lo mejor sería administrar la vacuna a contactos sin aparición de síntomas, sería lo más rápido porque una vez que aparecen las lesiones en la piel es mucho menos eficaz», añadió el experto. También descartó una vacunación generalizada a todos aquellos que no lo fueron antes de 1980 porque «de momento la acción rápida es identificar a la persona y sus contactos estrechos para ir cerrando el círculo en el cual se hayan movido».

En su opinión, aquellos que si están inmunizados cuentan con una inmunidad duradera, por lo que estarían protegidos contra este virus hasta en un 85%, «aunque los niveles son suficientes para el control de este patógeno, habría que hacer seguimiento», precisó.

Sin embargo, despues de cuatro décadas desde el último programa de vacunación contra el orthopoxvirus, algunos expertos señalan que nuestro grado de inmunidad es notablemente menor. "Según los últimos estudios, en 2018, la población vacunada había bajado a 9.3%, y la inmunidad estimada de la misma había disminuido a 2.2%", destaca Fracisco J. Roig, neumólogo del Hospital HM Montepríncipe, de Madrid.

Una vacuna segura y eficaz

Para administrar Imvanex en España se necesitaría una indicación específica, pero los expertos aseguran que existe suficiente evidencia sobre su seguridad y efectividad debido a que «se trata de dos virus del mismo género» los orthopoxvirus. En Estados Unidos la vacuna se comercializa bajo la marca Jynneos, y está autorizada frente a ambos. De hecho, la evidencia científica disponible proviene de ensayos clínicos en los que se tomó como referencia el virus de la viruela del mono al no estar disponible el de la tradicional, dado que ya se había erradicado.

Existe una segunda vacuna contra la viruela tradicional llamada ACAM2000, fabricada por Sanofi, que es de segunda generación y de uso muy limitado -personal de laboratorios de alto riesgo y unidades militares-, tal y como recoge la web del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Sin embargo, esta no está autorizada por la EMA, aunque si por la FDA en Estados Unidos.