Los jefes de EDF, Engie y TotalEnergies destacaron que al ahorrar energía, las metas de lograr la neutralidad de carbono se alcanzarán aún más rápido.
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El presidente y director general de EDF, Jean-Bernard Lévy; la directora general de Engie, Catherine MacGregor, y el presidente y director ejecutivo de TotalEnergies, Patrick Pouyanné.
Los directivos de los gigantes energéticos franceses EDF, Engie y TotalEnergies instaron a los ciudadanos y las empresas del país a reducir su consumo de energía por el bien de todos. "No nos equivoquemos: ahorrar energía significa aumentar el poder adquisitivoy reducir las emisiones de gases de efecto invernadero", escribieron en una carta conjunta, dirigida a los franceses y publicada este sábado en Le Journal du Dimanche.

El llamamiento "a la acción colectiva e individual" para que cada uno cambie sus hábitos de consumo y limite el uso de la energía, electricidad, gas y productos petrolíferos se produjo en un intento de preservar las reservas ya existentes para estar mejor preparados para el invierno y "tener cierto margen de maniobra" que permita gestionar los futuros picos de consumo y amortiguar los riesgos técnicos y las conmociones geopolíticas, explicaron.


Las compañías aseguraron que cumplen con las obligaciones de su parte para garantizar la oferta, pero en todo caso, ahora más que nunca, "la mejor energía es la que no consumimos".

Además, reducir el uso de la energía sería bueno no solo para el bolsillo del consumidor. Así, los autores de la carta destacaron las ventajas que las limitaciones personales traerán para el medioambiente.

"Nuestros objetivos a largo plazo en favor de la neutralidad del carbono se alcanzarán aún más rápido gracias a esta movilización. Seguimos adelante con nuestros compromisos y acciones para acelerar la transición energética", afirmaron, agregando que "ya no es solo un imperativo ante la emergencia climática, sino una respuesta a los retos de la soberanía energética".

"Los suministros del gas ruso por el gasoducto han disminuido considerablemente para algunos países, entre ellos Francia. Aunque están aumentando, las importaciones del gas natural licuado (GNL) siguen siendo demasiado limitadas para compensar estas caídas", explicaron.