Traducido por el equipo de Sott.net

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado el brote de viruela del mono como una emergencia sanitaria mundial (la mayor alarma que puede dar) tras su "extraordinaria" propagación a más de 70 países. MailOnline tiene más información.
Ghebreyesus/Monkey
© Fabrice Coffrin/AFP/KJNTedros Adhanom Ghebreyesus • Mono
El Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, tomó la decisión de emitir la declaración a pesar de la falta de consenso entre los expertos que forman parte del comité de emergencia de la agencia sanitaria de la ONU.

Era la primera vez que el jefe de la agencia sanitaria de la ONU tomaba una medida de este tipo.
"Tenemos un brote que se ha extendido rápidamente por todo el mundo a través de nuevos modos de transmisión sobre los que entendemos muy poco y que cumple los criterios del reglamento sanitario internacional. Sé que no ha sido un proceso fácil ni sencillo y que hay opiniones divergentes entre los miembros del comité".
Una emergencia mundial es el máximo nivel de alerta de la OMS, pero la designación no significa necesariamente que una enfermedad sea especialmente transmisible o letal.

El jefe de emergencias de la OMS, el Dr. Michael Ryan, dijo que el Director General tomó la decisión de incluir la viruela del mono en esa categoría para garantizar que la comunidad mundial se tome en serio los brotes actuales.

La declaración de la agencia sanitaria de la ONU podría estimular una mayor inversión en el tratamiento de esta enfermedad, antes rara, y también empeorar la lucha por las escasas vacunas.

Aunque la viruela del mono lleva décadas establecida en partes de África central y occidental, no se sabía que provocara grandes brotes más allá del continente ni que se extendiera ampliamente entre la población hasta mayo, cuando las autoridades detectaron docenas de epidemias en Europa, Norteamérica y otros lugares.

La declaración de emergencia mundial significa que el brote de viruela del mono es un "acontecimiento extraordinario" que podría extenderse a más países y requiere una respuesta mundial coordinada.
La OMS ha declarado anteriormente emergencias para crisis de salud pública como la pandemia de Covid-19, el brote de ébola en África Occidental en 2014, el virus del Zika en América Latina en 2016 y el esfuerzo en curso para erradicar la poliomielitis.
La declaración de emergencia sirve sobre todo como reclamo para pedir más recursos y atención mundial a un brote.


La viruela del mono ha afectado a más de 15.800 personas en 72 países, según un recuento de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU publicado el 20 de julio.

No está claro por qué la OMS está tratando de difundir la alarma sobre la viruela del mono, si no es para tratar de fabricar un papel para sí misma. El número de casos es ínfimo desde una perspectiva global y, aunque se transmite por contacto cercano y no por contacto sexual como tal, funciona, no obstante, principalmente como una infección de transmisión sexual que afecta sobre todo a hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.

Un estudio publicado esta semana en la revista New England Journal of Medicine revela que se sospecha que el 95% de las transmisiones se producen por vía sexual y que el 98% de los infectados son hombres homosexuales o bisexuales; el 41% son seropositivos. De los 528 casos del estudio, ninguno murió.

Aunque el grupo demográfico afectado debe ser alertado del nuevo riesgo, no parece necesario hacer nada más allá de esta acción limitada ni difundir la alarma en la población en general.

El hecho de que la OMS haya optado por hacerlo plantea serias dudas sobre si se puede confiar en que ejerza sus competencias con criterio y si realmente sería prudente que se le otorgaran más.