Traducido por el equipo de SOTT.net

Los sindicatos franceses llamaron a una participación récord en las protestas de este jueves, tras el fracaso de las negociaciones con el Gobierno sobre un polémico proyecto de ley de reforma de las pensiones. Francia se ha visto sumida en protestas y disturbios desde que el Gobierno del presidente Emmanuel Macron elevó la edad de jubilación sin someterlo a votación en el Parlamento.
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© Thomas Samson/AFPProtesta estudiantil contra el proyecto de reforma de las pensiones - Panteón, París, Francia

Los representantes sindicales se reunieron con la primera ministra, Elisabeth Borne
, el miércoles, advirtiendo de antemano que se marcharían si Borne se negaba a considerar la idea de retrasar la edad de jubilación para la mayoría de los trabajadores de 64 a 62 años. Borne se negó, y los representantes sindicales se retiraron, convocando a huelgas y manifestaciones masivas para el día siguiente.

Cyril Chabanier, responsable del sindicato CFTC, declaró a la prensa:
"Volvimos a decir a la primera ministra que el único resultado democrático podía ser la retirada del texto. La primera ministra respondió que deseaba mantener el texto, una decisión grave."
Sophie Binet, líder del sindicato CGT, declaró:
"Hemos decidido poner fin a esta reunión inútil. La primera ministra ha optado por enviarnos de vuelta a las calles."

Borne aprobó el texto en cuestión el mes pasado, invocando poderes constitucionales especiales para promulgar la legislación de reforma de las pensiones sin votación parlamentaria. Aumentar la edad de jubilación de 62 a 64 años ha sido durante mucho tiempo un proyecto del presidente Emmanuel Macron, que describió la medida como una forma "justa y responsable" de mantener a flote el sistema de seguridad social de Francia.

La adopción del proyecto de ley desencadenó de inmediato una oleada de manifestaciones y disturbios, y la mayor de las protestas congregó a más de un millón de personas en las calles de todo el país. Las marchas en París y en otras ciudades se tornaron violentas, con manifestantes vestidos de negro que provocaron incendios, destrozaron escaparates y lanzaron piedras a la policía.

Los jefes sindicales han hecho un llamamiento a la participación el jueves. Binet declaró a la agencia de noticias AFP:
"Tenemos que seguir movilizándonos hasta el final, hasta que el Gobierno entienda que no hay otra salida que retirar esta reforma. No podemos pasar a otra cosa mientras no se derogue esta reforma."
El proyecto de ley está siendo examinado actualmente por el Consejo Constitucional francés, que emitirá un veredicto sobre su legalidad la próxima semana. Aunque el Consejo puede anular o modificar partes del texto, rara vez desecha proyectos de ley enteros.