Traducido por el equipo de SOTT.net
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Durante más de 100 años, las ciudades de Oslo, Estocolmo y Helsinki, en el norte de Europa, se han ido elevando del nivel del mar sin que las pruebas observadas indiquen que el nivel local del mar no vaya a seguir bajando unos milímetros al año. Eso hasta 2020, cuando la nueva herramienta de proyección del nivel del mar AR6 del IPCC promovió de repente subidas sustanciales del nivel del mar en todas partes. El descubrimiento parece desconcertar a Ole Humlum, catedrático emérito de Geografía Física de la Universidad de Oslo. Parece que esta herramienta no se elaboró para comprobar la validez de una idea científica. En su opinión, se trata más bien de un intento de "alarmar al usuario".

Y lo ha conseguido. Desde que este modelo informático del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) se hizo público por primera vez en 2020, se ha producido una avalancha de historias de "inundaciones" sin control en los principales medios de comunicación. El Daily Sceptic ha informado sobre las actividades de una operación de agitprop verde con sede en EE.UU. llamada Climate Central que está respaldada por fundaciones multimillonarias y utiliza los datos del IPCC para promover historias de catástrofes por inundaciones hechas a medida en los medios de comunicación locales. Recientemente, el Mirror informaba de que gran parte de Londres podría desaparecer en 80 años, mientras que amplias zonas a lo largo del Humber y las Midlands también podrían desaparecer bajo las olas. Políticos locales como el alcalde de Londres, Sadiq Khan, se hacen eco de estas historias fantásticas y las utilizan para justificar duras políticas "climáticas", incluido el ataque al transporte privado.

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Esto es lo que Humlum descubrió cuando interrogó el nuevo modelo informático de proyección del cambio del nivel del mar del IPCC para la ciudad costera de Oslo. La capital noruega, al igual que otras ciudades escandinavas, quedó sepultada bajo una enorme capa de hielo que no empezó a levantarse hasta hace 20.000 años. Incluso hoy, la zona experimenta un continuo ascenso "isostático" de la tierra de varios milímetros al año al rebotar de las capas subyacentes. El ritmo observado de descenso del nivel del mar puede verse en el gráfico superior en color morado. Si se mantiene la tendencia observada desde hace más de 100 años, el nivel del mar descenderá 28 cm a finales de siglo. El modelo del IPCC prevé una subida del nivel del mar de 17 cm para 2100. Humlum encontró patrones y desconexiones del IPCC similares para las capitales de Suecia y Finlandia. Copenhague estaba al margen de la capa de hielo, y un aumento anual muy pequeño se ha convertido en una elevación sustancial de 45 cm para 2100.

Es "extremadamente sorprendente", observa Humlum, que este cambio modelizado aparezca por primera vez en 2020 como un cambio escalonado bastante marcado en el nivel relativo del mar. Humlum sugiere que si los modelizadores hubieran presentado datos anteriores a 1950, "el conflicto entre los datos medidos y los modelizados se habría hecho evidente de inmediato". En opinión de Humlum, "es muy decepcionante que el IPCC nunca solicitara o realizara un control de calidad o de cordura tan sencillo".

El trabajo de Humlum figura en el Informe Clintel - The Frozen Climate Views of the IPCC, publicado recientemente, y forma parte de un examen detallado y crítico del Sexto Informe de Evaluación (IE6) de la organización de la ONU. Como señalamos recientemente, los autores científicos critican duramente gran parte del trabajo del IPCC. Además de hacer hincapié en los peores escenarios, reescribe la historia del clima, tiene un "enorme" sesgo a favor de las malas noticias y mantiene las buenas noticias fuera del ampliamente distribuido Resumen para responsables políticos. El peor escenario posible se denomina SSP5-8.5 y supone que las temperaturas aumentarán hasta 5 °C en menos de 80 años. Dado que las temperaturas aumentaron apenas 0,1°C en las dos primeras décadas de este siglo, casi nadie cree que estos escenarios sean ni remotamente plausibles. Sin embargo, Clintel señala que el 43% de las predicciones del IPCC sobre un cambio climático drástico y perjudicial, y alrededor de la mitad de la literatura científica sobre el clima, se basan en estos escenarios.

El gráfico de Humlum sólo utiliza un escenario moderado SSP2-4.5. Los escenarios más extremos están disponibles para su uso en la herramienta del IPCC, un hecho que podría explicar cómo, con la ayuda de Climate Central, el Wilshire Times informó el año pasado de que en 2050 las aguas podrían estar bañando la catedral de Gloucester, situada a 19 metros de altura. Por su parte, Climate Central señala que proporciona "información fidedigna para ayudar al público y a los responsables políticos a tomar decisiones acertadas sobre el cambio climático y la energía".

El nivel del mar es muy difícil de medir y, a pesar de los recientes avances en altimetría por satélite, los mareógrafos siguen ofreciendo un registro consistente. Humlum ha señalado que estos mareógrafos situados en todo el mundo sugieren un aumento medio del nivel del mar de 1 a 2 mm al año. Los últimos intentos de modelización que incorporan las mediciones por satélite arrojan una subida que se dice que supera los 3 mm. El IPCC afirma que se ha producido recientemente una aceleración del aumento del nivel del mar, pero Humlum afirma que las pruebas son "escasas". Los registros de los mareógrafos muestran "un comportamiento notablemente lineal durante más de un siglo".

Humlum afirma que es probable que el IPCC confunda lo que considera una "aceleración" reciente del nivel del mar con la variabilidad multidecenal del océano. "Esto debería quedar claro en los próximos 10-20 años", escribe. "Ahora mismo, es muy preliminar afirmar que hay una aceleración de la subida del nivel del mar".

El punto de partida del trabajo del IPCC es la suposición de que todo el calentamiento a partir de 1850 aproximadamente fue causado por los seres humanos que queman combustibles fósiles. Sus principios fundacionales de 1988 le encomendaban determinar la "base científica del riesgo de cambio climático inducido por el hombre". Teniendo en cuenta este dogma, el IPPC se ha vuelto especialmente inadecuado para considerar todos los aspectos del cambio climático, ya sea derivado de las actividades humanas o debido a causas naturales. Desde 1988 se conocen mucho mejor las fuerzas naturales que provocan el cambio climático. Humlum opina que la estrechez de miras del IPCC puede haber conducido a sus últimos errores en la modelización del nivel del mar. "Por tanto, debería reconsiderarse la conclusión fundamental del IPCC de que las variaciones naturales no han tenido una influencia significativa desde 1850 aproximadamente", afirma.

Los más cínicos podrían señalar que el principal objetivo del IPCC es promover la idea de que la única causa del calentamiento global desde 1850 es la actividad humana. Cualquier desviación de esta línea causará considerables dificultades financieras y un desempleo generalizado en la comunidad de científicos del clima.