Traducido por el equipo de SOTT.net

Las autoridades prevén utilizar una base de datos genéticos para multar a los dueños de perros que no recojan los excrementos de sus mascotas.
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© Getty Images / alexei_tm
Los dueños de perros de la ciudad de Beziers, al sur de Francia, podrían tener que obtener un "pasaporte genético" pronto para sus animales, en un intento de las autoridades locales de reducir el número de excrementos caninos en las calles, según una propuesta presentada el fin de semana por el alcalde de la localidad, Robert Menard.

En declaraciones a la emisora de radio local France Bleu, el alcalde señaló que los vecinos de Beziers estaban frustrados con los dueños de mascotas que no recogían los excrementos de sus perros y afirmó que los servicios de limpieza de las calles recogían hasta 1.000 excrementos al mes sólo en el centro de la ciudad.

"Eso no está bien", dijo Menard, señalando que poner más agentes de policía en la calle sólo ha tenido un efecto limitado. "Cuando hay un policía, la gente limpia. Es cuando no hay nadie cuando no se agachan y cumplen con su deber cívico", dijo.

Menard lleva desde 2016 tratando de introducir las pruebas de ADN canino, pero se ha enfrentado a la resistencia del tribunal administrativo local, que argumentó que tal táctica era un ataque a la libertad personal. Ahora, sin embargo, ha recibido luz verde para introducir la medida como parte de un experimento de dos años.

"Tenemos que castigar para que la gente se comporte mejor", dijo Menard, señalando que el experimento duraría hasta julio de 2025.

Según la nueva normativa, los propietarios de perros tendrán que acudir a su veterinario local para proporcionar una muestra de saliva de sus mascotas. La muestra se analizará genéticamente y se introducirá en una base de datos, tras lo cual se expedirá un "pasaporte genético" para el animal. La obtención del pasaporte es obligatoria, y quienes sean detenidos sin él se enfrentarán a una multa de 38 euros.

Una vez formada la base de datos, los barrenderos podrán recoger los excrementos de perro encontrados en las aceras y enviarlos a analizar para relacionarlos con un propietario concreto, al que se le impondrá una multa de limpieza viaria de hasta 122 euros, según Menard.

El alcalde señaló que la multa de limpieza viaria no se aplicaría hasta dentro de tres meses, prometiendo un lanzamiento suave de las nuevas medidas.