Ciudadanos y ciudadanas marchan en respaldo al nuevo líder autoproclamado mientras crece la tensión regional.
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© Egountchi Behanzin –@EgountchiLdna
Miles de personas han salido a las calles de la capital de Níger, Niamey, desafiando el ultimátum establecido por la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (Cedeao). Los manifestantes expresan su apoyo a los golpistas que lideran la nación, mientras que la Cedeao y parte de la comunidad internacional exigen el regreso del presidente electo, Mohamed Bazoum.

Las multitudes, que se cuentan por miles, han marchado con determinación por las calles de Niamey, cantando consignas y ondeando pancartas en apoyo al autoproclamado nuevo líder del país, Abdourahmane Tchiani. La atmósfera está cargada de tensión mientras el país enfrenta una encrucijada política.

El ultimátum emitido por la Cedeao, que vence este domingo, ha dividido a la región. Mientras algunos gobiernos, como los de Nigeria, Benín, Costa de Marfil y Senegal, han confirmado la disponibilidad de sus ejércitos para intervenir en Níger y restaurar al presidente depuesto, otros, como Mali y Burkina Faso, liderados por juntas militares, se oponen enérgicamente a la posibilidad de una intervención armada.

La marcha en Niamey no solo muestra un apoyo visible al nuevo líder autoproclamado, sino que también se manifiesta en contra de la Cedeao, señalando con abucheos a la "Francia imperialista" y a la amenaza de intervención militar.

Mientras la incertidumbre política crece, un grupo de ONG humanitarias ha lanzado un llamado urgente para evitar una crisis humanitaria en el país, que ya es considerado el más pobre del continente africano. Estas organizaciones exhortan a todas las partes involucradas a garantizar el acceso ininterrumpido de la asistencia humanitaria a quienes la necesitan, sin importar la situación política.

"Instamos a que se respeten los principios humanitarios y se permita el trabajo de los agentes humanitarios sin obstáculos", afirmó el comunicado conjunto de las ONG. También se hace un llamado a considerar exenciones humanitarias en todas las decisiones, incluidas las sanciones, para evitar impactos adversos en la población civil.

El golpe de Estado en Níger se une a una serie de convulsiones políticas en África occidental, convirtiendo al país en el quinto de la región en experimentar un cambio de gobierno liderado por militares desde el año 2020. La incertidumbre persiste mientras la comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos en este país crucial para la estabilidad regional.

Fuentes: Agencias, Telesur, PL, Redes Sociales