Después de un detallado análisis de las observaciones del cometa Hartley 2 hechas meses atrás en dos misiones espaciales (EPOXI, con un acercamiento hasta unos 725 kilómetros del cometa, y SOHO, con observaciones hechas desde bastante más lejos), se ha conseguido detectar en ese cometa un intenso proceso de pérdida de agua que duró varias semanas.

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© NASA/Steele Hill/JPL-Caltech/UMD
El Hartley 2 y su órbita alrededor del Sol
Los cometas siempre pierden agua cuando se calientan durante su aproximación al Sol, pero este caso del Hartley ha resultado ser mucho más severo de lo habitual.

El Hartley 2 es un cometa pequeño, con un diámetro de poco más de un kilómetro, y tarda alrededor de seis años y medio en completar una órbita alrededor del Sol.

Este cometa se ha convertido en el quinto del que los científicos han obtenido imágenes tomadas de cerca.

La información obtenida mediante las dos naves y analizada por el equipo de Michael Combi, de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, presenta al cometa Hartley 2 como un astro irregular del que se desprenden bloques de hielo y que ha perdido agua a un ritmo asombrosamente rápido.

Conocer a fondo la composición y el comportamiento de los cometas es crucial para reconstruir la historia del sistema solar y de la formación de la propia Tierra, debido a que esos astros figuran entre los primeros objetos que se formaron en torno a nuestro Sol hace unos 4.500 millones de años, y apenas han evolucionado desde entonces.

Por tanto, estos arcaicos amasijos de hielo, roca y gas congelado albergan pistas valiosísimas sobre lo que existió en los inicios de la formación del sistema solar.